Denominación de Origen Cigales, evolución de pasado y de futuro

La DO continúa viviendo una transición de tendencias del vino rosado al tinto, sin olvidar sus orígenes, mientras prepara una transformación de imagen y de público objetivo para el próximo 20 de marzo.

Cigales, tierra de vinos, continúa dando pasos agigantados en una evolución que comenzó hace ya muchos años. Un cambio de presente, de pasado y, en el horizonte, de futuro, donde los años venideros se plantean a un nivel más que aceptable a pesar de la crisis.

 

No se trata de una Denominación de Origen cualquiera la que encontramos en este pequeño municipio vallisoletano de poco más de 5.000 habitantes, a apenas veinte kilómetros de la capital. En un lugar que siempre se había caracterizado por sus rosados, está surgiendo un cambio de tendencia en las últimas añadas. Y no uno cualquiera. El tinto va ganando terreno, valga la expresión.

 

“Cigales siempre ha sido tierra de claretes”, comienza explicando el presidente de la Denominación de Origen, Pascual Herrera, a Tribuna de Valladolid. “Hasta que un día se pensó en el valor que tenía un tinto, ese añadido, ese color, esos taninos... ¿por qué las íbamos a despreciar en un rosado? Y decidieron probar. Así salieron los primeros tintos de aquí”, continúa. “No había experiencia, pero salieron unos ‘tintazos’. Bien es cierto que al principio cada uno iba por su lado, pero la tradición se ha creado rápido, la tecnología se asume rápido”, presume orgulloso.

 

Pascual volvió a ser elegido como presidente de la DO el pasado mes de septiembre, tras muchos años en el cargo. Terminada la anterior legislatura, le dio la sensación de no haber cumplido en suficiencia su responsabilidad, por lo que volvió a presentarse para este 2013, momento en el que salió reelegido por unanimidad. Ahora el futuro se plantea apasionante, referente a la alternancia entre tinto y rosado.

 

“De momento creo que no se va a apostar definitivamente por el tinto porque el mercado está mal, y si está así la gente no se atreve con ello. Diría que ahora mismo están empatados claretes y tintos en Cigales, a un 50%”, continúa Herrera. “Últimamente el rosado ha tenido un pequeño repunte, después de un anterior bajón a favor del tinto. El consumo lo marca sobre todo Estados Unidos y allí el tinto está subiendo lentamente, por eso se mantiene el clarete”.

 

 

Eso sí, la apuesta del presidente es clara. “El tinto no está muy valorado todavía y el rosado sí, pero creo que en una situación normal de mercado el tinto terminará por imponerse, en unos tres, cuatro o cinco años. Ya veremos”.

 

EXPORTACIÓN, TEMA CLAVE

 

Y es que en estos terrenos en los que residen 34 bodegas bajo la etiqueta de la Denominación de Origen el mercado manda. En la actualidad, cerca de un 30% del producto –salen unas cuatro millones de botellas al año entre todos los vinos- se queda en la provincia, un 40% va para Castilla y León y el 30% restante viaja al resto de España o al extranjero. Esta última una cantidad insuficiente, a ojos de Herrera.

 

“Hace veinte años no exportábamos ni una sola botella por varias razones. Porque no sabíamos, por tradición, por no cambiar, porque teníamos todo vendido... Y de repente hemos roto a exportar. Estamos consiguiendo unos resultados muy buenos”. Pero no es oro todo lo que reluce, como complementa el gerente de la DO, Raúl Escudero.

 

“Son buenos datos, pero hay que potenciar el tema de la exportación. Es uno de los deberes del Consejo Regulador. Las pequeñas bodegas deben perder ese miedo a hacerlo, darse cuenta de que es rentable y creemos que llegar a exportar en torno a un 40 o 45% de exportación sería la cifra ideal”.

 

CAMBIO DE IMAGEN

 

No es el único cambio el de la exportación el que se quiere mejorar. El 20 de marzo, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen dará una vuelta de tuerca a su imagen con una presentación en el Museo de la Ciencia de Valladolid, con varios objetivos.

 

“Tenemos un presupuesto limitado, pero queremos hacer un cambio de imagen y de mensaje. Hay que intentar rejuvenecer el mensaje, ir más a los jóvenes, un nicho de mercado que se va perdiendo. Hemos pensado en mirar más al rosado, que podría ser el sustitutivo de la cerveza”, continúa explicando Escudero.

 

Pero no es la única meta propuesta. “Queremos público más joven, pero también que se nos use más en grandes celebraciones. Nadie piensa en meter un Cigales en una boda o en una comida de empresa. Ahí también queremos entrar, tenemos potencial y vino para ello” afirma con rotundidad el gerente.

 

¿Y cuáles serán los medios que se llevarán a cabo desde esta presentación el 20 de marzo? “Trabajar más con internet, comunicar en medios modernos ya que hasta ahora habíamos trabajado más con tradicionales como el periódico, organizar actos para jóvenes como conciertos, presentación de una nueva web, una aplicación para móviles... Va a haber mucha variación”.

 

Y no solo en ese sentido llegará la evolución de la DO. El cambio de imagen llega en más sentidos. “Las contraetiquetas y la ilustración principal del vino también serán algo nuevo desde el día de la presentación”, concluye Escudero. Queda patente que la Denominación de Origen Cigales vive en una revolución, tanto de pasado como de futuro.

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