Demasiado por CORREGIR

ENCERRADOS. El técnico reunió a su plantilla en vestuarios para hablar del 0-5
TERESA SÁNCHEZ

Charla, rapapolvo, terapia... llámese como se quiera llamar lo cierto es que ayer la plantilla y el cuerpo técnico de la Unión Deportiva Salamanca se encerraron en el vestuario durante casi hora y media para afrontar cara a cara los porqués que explican el humillante 0-5 del pasado domingo.

Hasta ahora Murcia no se había mostrado muy amigo de largas diatriba con sus futbolistas pero lo del domingo ha hecho demasiado daño como para no analizarlo. Si los rostros eran serios cuando los jugadores fueron llegando a primera hora de la mañana a la zona de vestuarios, la severidad seguía siendo patente cuando dos horas más tarde saltaban al césped del estadio donde se ejercitaron ayer. Entre medias una larga charla del técnico aderezada por el punto de vista de algunos jugadores que, como el domingo, manifestaron su malestar porque entienden que el equipo se dejó ir y bajo los brazos de manera inexplicable.

La situación es probablemente más delicada que en toda la temporada, incluso más que cuando se sumaban las jornadas sin ganar, pero el entrenador recordó que restan once jornadas y sobre todo hubo varias voces que intentaron que calara la idea de que el futuro de la UDS está en los tres próximos partidos.

Ya sobre el terreno de juego los que más jugaron el domingo hicieron trabajo de descarga y una vez finalizado fue el técnico el que se acercó a algunos jugadores concretos para hablar largo y tendido con ellos. Primero lo hizo con Arbilla al que se le vio ofrecer gestos de ánimo en varias ocasiones y, después, pidió a Perico que se quedara en el campo y habló con él, Zamora y Mario.