Del “hoy he dormido una hora más”, al “ya no me da tiempo a ver la peli”

Fotos: Cynthia Duarte
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Alrededor de un centenar de personas han vivido los primeros dos viajes de la nueva línea electrificada de tren entre Salamanca y Madrid, más o menos la misma cantidad de viajeros en la ida hacia la capital que en la vuelta. Y en el trayecto, historias de todo tipo, incluso algunos ni sabían que para otros muchos éste era un viaje histórico.

Sin boato ni acto de inauguración alguno -ya que están prohibidos en periodo de campaña electoral- a las 6,55 horas se ponía en funcionamiento, esta mañana, el Alvia que recorrería, por primera vez con pasajeros, la nueva línea electrificada entre Salamanca y Madrid, un nuevo trayecto que reduce el anterior tiempo de viaje de casi tres horas, al actual de una hora y media.

 

“Una notable diferencia”, comentaba Antolín, un joven piloto que trabaja en Bolonia y que cada semana viajaba al menos una vez en el antiguo tren, para ver a su novia y familia que viven en Salamanca. Con el nuevo trayecto -esta mañana volvía hacia Madrid-, la mayor diferencia es que ha podido “dormir una hora más, y, sin duda, se hace mucho mejor el viaje, sobre todo para gente como yo que lo utiliza con frecuencia”.

 

Guillermo fue otro de los pasajeros que ayer utilizó el Alvia, pero en este caso para venir a Salamanca desde Madrid. Él trabaja en el Liceo de Barcelona y también da clases en Conservatorio Superior de Música de Salamanca, por eso viaja a la capital charra “mas o menos cada dos semanas”. También se mostró muy contento con los cambios de horarios y sobre todo con la reducción de tiempo del viaje, aunque… “antes me daba tiempo a ver una película en el ordenador y ahora ya no creo que pueda”, bromeó.

 

 

Foto: Cynthia Duarte

 

Entre los pasajeros que participaron en estos dos primeros viajes del nuevo tren Salamanca-Madrid-Salamanca, había también tres admiradores del ferrocarril. Dos de ellos fueron Jesús y Diego, fotógrafo e ingeniero civil respectivamente, ambos compraron el billete solo para formar parte de “este momento histórico”, estaban encantados y deseando que amaneciera para poder admirar los paisajes por los que transcurre la nueva línea. Hicieron ida y vuelta, y, de regreso a Salamanca, coincidieron con Gaspar, miembro de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Madrid, que tampoco se pierde un estreno, según explicó durante el viaje.

 

También iban en el tren numerosos trabajadores de Renfe. Por ejemplo, José Modesto Pérez, jefe de área de Renfe de Servicio Público, y José Marcial Acevedo, supervisor jefe de Maquinistas, quienes reconocieron que el personal de Salamanca ha vivido los cambios con más novedad que los de Madrid, porque antes no habían utilizado trenes electrificados, por lo que han sido necesarias bastantes horas de formación.  Ángel Hernández, delegado de CCOO en Renfe, también viajaba a trabajar a Madrid, y pese a los beneficios del actual trayecto, recordó que “no es un AVE, que la gente no se equivoque”. Por otro lado, lamentó que entre el personal adjudicado a los nuevos trenes “los conductores salmantinos solo cubren cuatro de los seis viajes diarios y los interventores salmantinos solo cubren dos y creíamos que habría más para los trabajadores de Salamanca”.

 

 

Foto: Cynthia Duarte

 

También por trabajo, viajaban Ana, empleada de Iberia; Guillermo, que trabaja en Santander; Juan Luis, médico Otorrino; María, distribuidora de energía eléctrica, Borja, miembro de Transitex que acudía a su delegación de Salamanca; Antonio, dedicado al sector de los hoteles; o Esperanza, enfermera del Gregorio Marañón que trabaja de noches y vive en Salamanca, por lo que usa el tren varias veces por semana.

 

Por otro lado, en este viaje de estreno se podía charlar con varias personas que iban a la capital por motivos personales o de salud, como Miguel, Sonsoles, Maribel o Antonio y María Ángeles.

 

El caso de María José e Isabel era curioso. Ambas trabajan en Madrid y tenían unos días de vacaciones. Pensaron en viajar a León, Barcelona o Salamanca. Finalmente, optaron por “el más barato y el que menos tardará, así que elegimos Salamanca, pero no teníamos ni idea de que estrenábamos este tren”, explicaban entre risas.

 

 

Foto: Cynthia Duarte

 

La casuística, sin duda, muy variada. Por ello, pese a que la mayoría de los pasajeros alababa el nuevo tren -sobre todo por la corta duración del viaje-, también había algunas quejas, como que hay pocos horarios o que los actuales no les vienen bien. Pero el principal escollo que comentaba los viajeros es el económico, pese a que ahora hay una promoción de 20 euros, aun así, consideran que el billete es caro y, cuando no haya oferta, quizás con precios superiores a los 30 euros, no ven fácil asumir el gasto tanto como les gustaría.

 

 

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