Declarado el ‘fuego bacteriano’ en varias zonas de la provincia

Localidades afectadas. La Vellés, Palencia de Negrilla, El Pedroso de La Armuña y Tordillos son los municipios que cuentan con la presencia de esta plaga que arrasa los árboles frutales y otras plantas
CHEMA DÍEZ
La Consejería de Agricultura y Ganadería declaró de manera oficial la presencia de varios focos de la bacteria Erwinia Amylovora o fuego bacteriano en algunos municipios de la provincia de Salamanca comoLa Vellés, Palencia de Negrilla, El Pedroso de La Armuña y Tordillos, según recoge el Boletín Oficial de Castilla y León.

Esta enfermedad afecta principalmente a los frutales de pepita, espinos, cotoneaster, espino de fuego y serbal y mostajos. La normativa para este tipo de plagas establece que, en caso de confirmarse la presencia de un foco inicial de esta bacteria, por parte de la Consejería se declarará de modo oficial la existencia de fuego bacteriano en ese lugar y se ordenarán las diferentes medidas de erradicación.

Así, se procederá a la destrucción inmediata de toda la planta contaminada y de las que puedan tener ciertos síntomas en un kilómetro a la redonda con el objeto de evitar su propagación a otras zonas cercanas a la afectada.

Escasez de frutales
En general, la provincia de Salamanca no posee grandes superficies sembradas de árboles frutales, que con las plantas más susceptibles de contraer la enfermedad, por lo que se trata de parcelas aisladas propiedad de particulares en su propia finca, según señalan desde la Junta de Castilla y León.

No obstante, la única localidad de la provincia que posee un mayor número de este tipo de árboles es Florida de Liébana, zona donde la enfermedad está muy controlada y por el momento no se han producido focos que pudieran arrasar todas las plantaciones.

Además, y una vez detectada la enfermedad y quemados todos los árboles afectados, no podrán plantarse cultivo de este tipo hasta pasado un tiempo razonable y estudiado en el que la bacteria haya desaparecido y haya riesgo de expansión o nueva aparición.

Por todo ello, desde la Administración regional no hay una preocupación alarmante debido al control exhaustivo que se lleva de las plagas en la actualidad, pese a que el fuego bacteriano tiene una notable incidencia en la provincia y la Comunidad, aunque se trate de puntos aislados y sin mayor riesgo. Sin duda, la zona más preocupante para la Junta de Castilla y León es El Bierzo (León) porque cuenta con más plantaciones de este tipo y es en la que se ejerce un mayor control.