Debate del estado de Salamanca: Mañueco será Rajoy y las réplicas se las hará Fernando Rodríguez

El alcalde de Salamanca y secretario general autonómico del PP, Alfonso Fernández Mañueco.

El alcalde, que rara vez interviene, dispondrá de media hora y de un formato a su favor para defender su gestión en el primer debate del estado de la ciudad. Los grupos tendrán dos turnos de réplica, pero cerrará el del PP, Fernando Rodríguez, 'escudero' de un Fernández Mañueco que no bajará a la 'arena'.

La fórmula escogida para el primer debate monográfico sobre el estado de la ciudad da para asumir paralelismos, aunque la sesión no va a discurrir exactamente igual que el otro gran debate de política general que sí conocemos, el del Estado de la Nación que se celebra cada año. De hecho, el formato es bastante favorable a los intereses del PP porque el alcalde no se 'pegará' con nadie, y su portavoz tendrá 'la mano': las mismas intervenciones que el resto y cerrará siempre el debate. 

 

Así que Fernández Mañueco hará de Rajoy, toda una novedad en el pleno del Ayuntamiento, donde el alcalde modera las sesiones e interviene ocasionalmente, pero no tiene un turno de palabra como tal. Su intervención es esperada por los grupos de la oposición, que quieren ver cómo se las apaña para obviar que la mayoría de iniciativas del pleno han salido de PSOE, Ciudadanos y Ganemos, y que muchas de las que ha tomado el equipo de Gobierno han sido forzadas por la oposición o por su acuerdo de investidura.

 

Sin embargo, ahí acaba el paralelismo con el debate del estado de la nación. El debate nacional se implantó en 1983 y se ha celebrado en 25 ocasiones, siempre que no ha coincidido con elecciones generales (ocho veces ha ocurrido). Para su desarrollo se sigue el siguiente esquema. El presidente del Gobierno interviene en primer lugar y es el único que no tiene límite de tiempo; después es el turno de los portavoces de los grupos, también del grupo que sustenta al Gobierno, que interviene en último lugar. Después del presidente tiene un turno para responder y, por último, los grupos disponen de réplica. Por imperativo legal, lo retransmite la televisión pública.

 

En el caso del primer debate del estado de la ciudad en el Ayuntamiento de Salamanca, el esquema es similar, sólo que el alcalde no bajará en ningún momento a la 'arena': hará su intervención, pero no se ocupará de la réplica. Toma la palabra el alcalde, algo poco habitual, ya que se suele limitar a moderar, a alguna corta intervención o a las informaciones de alcaldía, apartado generalmente desierto; se ha fijado un tiempo de intervención de media hora.

 

Después intervendrán los portavoces de los cuatro grupos municipales, que dispondrán de 15 minutos. La clave es que eso vale también el del grupo popular, Fernando Rodríguez, y lo habitual es que lo haga en último lugar ya que en el pleno las intervenciones son de menor a mayor número de concejales.

 

Rodríguez hará la veces del portavoz del PP en el Congreso, Hernando, y realmente será quien defienda la postura del grupo popular. El motivo es que el alcalde no tiene una segunda intervención y lo normal es que Rodríguez, que interviene después de los portavoces de la oposición, haga esa tarea una vez oída la exposición de Mañueco. Los cuatro grupos tienen un segundo turno de réplica de siete minutos y medio. No hay ruegos y preguntas ni intervenciones adicionales.

 

Los grupos de la oposición han mostrado su disconformidad con la fórmula elegida, impuesta por el equipo de Gobierno: era así o no había debate, según C's. Hubieran preferido que las réplicas las diera el alcalde y, además, que el grupo popular no tuviera siempre la última palabra: Fernando Rodríguez cerrará los dos turnos de intervención.

 

"El debate va a tener una actuación estelar del alcalde: abre el debate y no vuelve a abrir la boca", ha dicho la portavoz de Ganemos, Virginia Carrera, mostrando el total desacuerdo de su grupo con un debate "insuficiente e inapropiado" por la fórmula escogida. "El propio alcalde debería tener algo más que decir", ha dicho sobre la idea de que intervenga media hora y nada más. Para Carrera, lo ideal hubiera sido "debatir por bloques" y que "incluos cada concejal delegado hubiera podido explicar lo que se hace en su área".

 

Esta es la fórmula que defiende también Alejandro González, de Ciudadanos, sorprendido también por el sistema elegido por el PP, que no ha dado opción a otra cosa. Tampoco está conforme José Luis Mateos del PSOE, que cree que el sistema que ha impuesto el equipo de Gobierno deja fuera del debate al alcalde, que no tendrá que contestar réplicas de la oposición y se limitará a una intervención preparada de antemano.