De una localidad agrícola a otra de servicios y residencial

Población. El número de vecinos se ha triplicado en los últimos quince años, lo mismo que las empresas
Fernando Martínez

El pasado de Villares de la Reina es tan importante como su futuro. Las transformaciones realizadas por este municipio del alfoz salmantino en los últimos quince años son la base sobre la que se asentará un desarrollo tan prometedor como el de las principales localidades de los alfoces de las capitales de las nueve provincias de la Comunidad Autónoma.

Todo desarrollo pasa por la evolución en positivo de la demografía. Villares, que a mediados del siglo pasado tenía casi mil habitantes, dedicados en exclusiva a la agricultura, incluso perdió algo de población hasta comienzos de los años ochenta. A partir de ese momento, comenzó una ligera ascensión, hasta alcanzar casi 1.900 empadronados hace quince años. Es decir, tardó quince años en duplicar su población. En los últimos quince años la ha multiplicado por más de tres, ya que en estos momentos hay cerca de 6.000 personas censadas, a los que hay que sumar un considerable número de vecinos que viven de alquiler.

La proximidad a la capital la convierte, como los otros cuatro municipio importantes del alfoz, en un excelente barrio de la capital salmantina. El crecimiento demográfico, en el caso de Villares, se vio impulsado por una vivienda más económica que en la capital y por el crecimiento del polígono industrial.

Sobre la construcción, como se puede ver en la imagen aérea superior, alrededor del núcleo principal, se han construido bastantes zonas de chalés, a los que se suman las urbanizaciones de El Helmántico, Fuente Serrana o Las Bizarricas. Ninguna construcción, ni siquiera los últimos bloques de pisos supera en altura a la iglesia, conocida como la catedral de La Armuña por su hermoso retablo.

El crecimiento del polígono también ha sido considerable. Hace quince años no superaba las 300 empresas afincadas en él y hoy en día, ronda el millar, aunque con la crisis, como reconoce el alcalde, José Martín Méndez que lleva más de treinta años pilotando el municipio, algunos autónomos han tenido que cerrar. Sin embargo, sigue destacando la ventaja de su ubicación, en la proximidad de dos autovías (Valladolid y Zamora) y la inversión realizada para mejorar sus infraestructuras con el último Plan E.

El crecimiento demográfico ha supuesto un aumento de los servicios públicos y privados: de dos bares, un quiosco y dos tiendas; se ha pasado a supermercado, tiendas de ropa, parafarmacia, farmacia, veterinaria, restaurante y otros negocios diversos.

De esta forma, Villares de la Reina es un localidad que ha pasado de vivir de la agricultura, poco rentable si no es de concentración en esta zona, a vivir de los servicios.

ALGUNOS AVENCES
Piscina de verano: En 1996 se abrieron las denominadas piscinas de verano, una instalación muy apreciada tanto por los vecinos de Villares como de otras localidades, ya que suele estar muy concurrida. De hecho, el Ayuntamiento ha tenido que favorecer el acceso a los empadronados. A lo largo de estos años se han realizado diversas mejoras, como ampliación de las zonas verdes, o los cursos de natación para los niños, que suelen terminar con entrega de diplomas.

un nuevo parque de bomberos: Aunque no es una ventaja sólo para el municipio, sino para toda la provincia, desde hace tres años el Parque de Bomberos está ubicado en el polígono industrial, uno de los sitios que encierra más potenciales peligros.

EL POLIDEPORTIVO Y CENTRO CULTURAL Y DE OCIO JOSÉ MARTÍN MÉNDEZ: El 1 de junio de 2002 el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, acudía a la inauguración del polideportivo y edificio de usos múltiples, una obra que tuvo un presupuesto de 3,3 millones de euros, de los que 600.000 fueron aportados por el Gobierno regional. En el centro, hay una pista polideportiva, un frontón cubierto, amplios vestuarios, una cafetería, la biblioteca municipal, una sala de exposiciones y otras dependencias. A este polideportivo, hay que sumar la piscina climatizada, que también ha sido construida con fondos del Consistorio y la Junta.

EL CENTRO DE SALUD: Una de las infraestructuras que más comodidad aporta a los vecinos es el Centro de Salud. La elección del municipio se debió a dos factores. Por un lado, la aportación de un edificio con más de mil metros cuadrados construidos; y por otra, su ubicación entre los otros dos municipios grandes del norte del alfoz salmantino: Villamayor y Cabrerizos, además de su proximidad con San Cristóbal o Aldealengua.

OTRAS MEJORAS: Otras actuaciones realizadas en los últimos años, han sido el arreglo de la iglesia parroquial dedicada a San Silvestre, el colegio de Educación Infantil y Primaria, el multiusos y cementerio nuevo de Aldeaseca, el camino que une las dos localidades (Villares y Aldeaseca), la carretera que comunica con Cabrerizos. Sin olvidar las actuaciones en otras infraestructuras que no se ven como las tres redes generales de abastecimiento, la renovación de toda la red de aguas en el municipio y los cuatro depósitos que albergan casi 5.000 metros cúbicos de agua.