De momento, sin flechazo

DERROTA. La UDS estrena el Helmántico perdiendo contra el Racing de Santander en un partido en el que plantó cara durante media hora pero en el que faltó ritmo y acierto.
DAVID GUTIÉRREZ

Valga para el optimismo que la de ayer fue sólo la primera cita entre la UDS y el Helmántico. Una mera toma de contacto, un primer roneo sin beso de amor al final. Pero habrá más citas para intentarlo. La próxima, dentro de una semana. Y en esa los fallos y los desaciertos empezarán a costar puntos.

No es que el partido entre el Salamanca y el Racing fuera una exhibición de virtudes por cualquiera de los dos bandos, de hecho el nivel mostrado por ambos fue similar. Pero dejó detalles para tener en cuenta, unos buenos, y otros no tanto. Que el sistema defensivo es lo que más claro tiene Cano, por ejemplo. Los cuatro que salieron de inicio, Sito, Arbilla, Moratón y Goikoetxea, apuntan al primer once de la Liga y Miguel, por delante, también. A partir de ahí empiezan las dudas. Quique Martín mostró un buen nivel jugando entre líneas, Yuste se mostró más impreciso cuando se exhibió y más acertado en esas acciones que llaman feas, Kike López sigue enchufado… Y luego, en cuestiones tácticas, el nuevo Salamanca demostró que no le falta paciencia para sacar el balón siempre tocando y que le gusta presionar en la línea de tres cuartos del campo del rival. Le falta chispa, eso sí. Y recorrido, y que cuajen las buenas intenciones. Aún hay faltas de coordinación, ausencia de fútbol en las piernas de más de uno.

Aunque fue el Racing el que quiso el balón al principio, la UDS consiguió, poco a poco, arrebatárselo con buena presencia en el centro del campo y salidas peligrosas por los costados con Sarmiento y Kike. Fue éste el que piso área con más peligro en los primeros compases. A los quince minutos, recibió una asistencia de Quique Martín a la espalda de Cisma, al que Kike superó en la carrera, pero su centro salió flojo y atajó Coltorti. Otra acción inmediata del asturiano estuvo a punto de abrir el marcador. Recortó en la frontal al ex unionista Osmar y su disparo envenenado tocó en un zaguero para irse a córner.

El Racing, mientras, se topaba con un Salamanca bien plantado, fortalecido atrás y complicado de rebasar. Biel tan sólo tuvo que atrapar un balón colgado al segundo palo sin demasiadas dificultades. Rondando la media hora se vio al Marcos Márquez rematador. Antes se le había visto fajándose y jugando de espaldas. Pero fue recibir un balón largo, de los pocos, de Goiko en el área y remató como llegaba, pero alto.

El primer error atrás costó el primer gol. Un balón mal jugado por Biel hacia Sito dejó al lateral en evidencia, perdió el balón ante Arana y éste colocó el balón con calidad por encima de los centrales para dejar solo a Bolado, que batió por abajo a Biel para poner el 0-1 (minuto 36). El Salamanca acusó el tanto y bajó el ritmo, aunque tampoco el Racing lo aprovechó. El equipo cántabro no quería arriesgar y tenía el marcador a su favor.

Al Racing no le costó tomar el timón del encuentro en la segunda parte. La UDS pareció algo alicaída de inicio y corrió demasiado detrás del balón. Pero lo fue tomando de nuevo con el beneplácito cántabro, eso sí, sin apenas crear peligro. Tan sólo un pase de Quique Martín a Kike, al que dejó sólo, inquietó al portero visitante Mario, que salvó el uno contra uno.

El partido cedió en intensidad y creció en imprecisiones. Zamora aportó más consistencia al centro del campo pero la marcha de Quique restó imaginación y aunque el Salamanca tenía el balón, no lograba pisar área. Lo intentaron los charros con la velocidad de Kike y de Sergio García, pero el Racing replegaba bien por los costados y apenas pasaba apuros. Sí los creó el Racing en una acción por banda derecha en la que Adrián colocó el balón al segundo palo, donde Sito Castro cortó con la mano el envío a la cabeza de Bolado. Éste lanzó la pena máxima muy por encima del larguero, perdonando el 0-2. En el tramo final el Salamanca intentó al menos maquillar el marcador, pero le faltó fuelle y sufrió con las contras del Rácing. Pudo igualar Marcos Márquez, que remató un pase de Arbilla en boca de gol pero lanzó fuera. Al sevillano se le ve como ansioso por ver puerta. Es un rematador y seguro que en otras circunstancias no habría errado una ocasión tan clara.

Terminó el partido el equipo charro cansado y convencido de que, dentro de una semana, el final de la historia será otro. Por la cuenta que le trae. Ya se sabe que la paciencia, en el Helmántico, es de las primeras cualidades que se agotan. Tomemos aquello de que esto es sólo pretemporada, que las pruebas sirven para eso, para probar. Cano ya sabe en qué debe incidir en los próximos siete días. De momento, no ha surgido el flechazo con el Helmántico. Aún hay tiempo.