De la selectividad a la reválida: así será la nueva prueba de acceso a la universidad

Alumnos en la selectividad de este año. Foto: I. de la Calle

La prueba será la misma para toda España, pero flexible para que las comunidades hagan sus propios exámenes. Los alumnos se examinarán de ocho materias y la nota se regirá por el mismo sistema actual. 

Mientras miles de alumnos celebran estos días los exámenes de la temida selectividad, poco se sabe de la prueba que la tiene que sustituir en menos de un año. Sólo que la nueva evaluación de Bachillerato de la LOMCE, que comenzará a aplicarse el próximo año, será "muy similar" a la actual Selectividad, valdrá para acceder a cualquier universidad española y finalmente no constará de preguntas tipo test, como el Gobierno había planteado en un primer borrador, y a lo que ha tenido que renunciar.

 

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, dio a conocer el pasado día 27 de abril algunos de los detalles de la nueva prueba con la promesa de publicar el decreto que la regulará, pero a día de hoy los bachilleres ya están haciendo la selectividad y no saben cómo será el acceso a la universidad dentro deun año. En junio de 2017, unos 400.000 alumnos se someterán a esta evaluación, que de momento el próximo curso no servirá para obtener todavía el titulo de Bachillerato pero sí para entrar en la universidad.

 

 

PRUEBA "ÚNICA" PERO "FLEXIBLE"

 

El objetivo es sacar adelante una norma general para que la prueba sea única en toda España, pero flexible para que las comunidades autónomas desarrollen los exámenes cada una en su territorio; a los rectores lo que les "preocupaba" era que se "rompiera" con el llamado 'distrito único' y la nota obtenida no sirviera a los estudiantes para acceder a cualquier universidad como ocurre ahora. 

 

El Gobierno recuerda, no obstante, que la ley permite a las universidades realizar sus propias pruebas de acceso, algo que el decreto que prepara no lo puede impedir, pero con el sistema acordado "se garantiza que sirva para todas". La conferencia de rectoreha decidido que las universidades no hagan a su vez otra prueba de acceso, como permite la Lomce.

 

Los alumnos se examinarán de ocho materias: las cinco troncales, dos opcionales y una de las específicas, a elección, en los dos últimos casos, de los estudiantes. La nota final constará en un 60% del resultado de la evaluación y en un 40% del expediente de Bachillerato, como ocurre en la actualidad, y la puntuación máxima seguirá siendo de 14. Asimismo, previsiblemente se ponderarán varias materias en función de lo que se quiera estudiar, algo que no se hace en esta selectividad.

 

Las Comisiones de Evaluación de las comunidades autónomas -integradas por la administración, las universidades y los docentes de Bachillerato- seguirán siendo las encargadas de realizar esta evaluación final, tanto en la aplicación de las pruebas, incluyendo su elaboración, como en la fijación de los tribunales, fechas, lugares de realización y reclamaciones. Las pruebas serán aplicadas por profesores del sistema público.

 

Ahora las comunidades autónomas diseñan los exámenes y establecen la duración de las pruebas, pero que el ministerio pretende con el nuevo decreto establecer lo que se llama una 'matriz de especificaciones' para determinar la tipología de las preguntas, el tiempo de duración y su proporción en función de los estándares de aprendizaje de las materias, es decir, los conocimientos que debe alcanzar el alumno tras cursarlas.

 

 

NO AL 'TEST' NI A LA PRUEBA ÚNICA PARA TODO EL PAÍS

 

La idea de que esta evaluación fuera tipo test con 350 preguntas, tal y como planteó el ministerio planteó en el primer borrador, se abandonó hace mucho tiempo, pues, según ha indicado, son pruebas "competenciales" que exigen un tipo de preguntas más abiertas. Lo que se ha hecho es intentar la prueba actual en la nueva legalidad, desestimando la propuesta inicial: un mismo examen y el mismo día para todos los alumnos del Estado, enormemente difícilm de aplicar.