De infractores a misioneros

Medio centenar de alumnos y educadores de la Escuela Santiago Uno de Salamanca permanecerán los meses de julio y agosto en el sur de Marruecos construyendo y recuperando centros escolares.

Cerca de medio centenar de alumnos y educadores de la Escuela Santiago Uno de Salamanca permanecerán durante los meses de julio y agosto en el sur de Marruecos construyendo y recuperando centros escolaresEste proyecto se enmarca dentro de los programas educativos y de ayuda al desarrollo de Santiago Uno encaminados a reforzar sus planes de reinserción social de jóvenes infractores.

 

La expedición saldrá de Salamanca hacia Marruecos este lunes 1 de julio sobre las 11,00 horas desde la Plaza Mayor de Salamanca. Con anterioridad, a las 10,30 horas, este equipo de profesores y alumnos será recibido en el Ayuntamiento de Salamanca por la concejala de Servicios Sociales, Cristina Klimowitz. En este acto, el director de “Santiago Uno”, Jesús Garrote, explicará a los medios de comunicación las bases del proyecto “De infractores a misioneros”, que viene desarrollando esta escuela desde hace años.

 

Objetivos del proyecto "de infractores a misioneros"

 

1. Reproducir la alternativa ecosocial, educativa, terapéutica y laboral que ofrecemos a nuestros niños y jóvenes de protección e infractores aquí en España. Muchos son inmigrantes de varios países, entre ellos Marruecos, cuya finalidad es que "se necesiten menos pateras" y que algunos puedan regresar bien formados para ayudar a un cambio de mejora de vida de las familias de las tribus de allí.


2. Recuperar escuelas centrales, para la formación profesional y la mejora educativa y sanitaria de niños y niñas, incluida alguna para hijos de nómadas bereberes.


3. Formar educadores tanto aquí en España como allí en el propio país.


4. Crear casas de acogida asociadas a las escuelas para los niños más necesitados
y avanzando en protección a la infancia, para ser una referente en ese país dada
nuestra experiencia, además colaborar con orfanatos que nos han pedido ayuda como
el de Tan Tan.


5. Apoyar a cooperativas y crear nuevas empresas de inserción, para apicultura, huertos, hacer haimas, cocina tradicional, etc., la mayoría para mujeres.


6. Establecer ayudas para familias especialmente pobres mejorando sus casas
haciendo un tejado nuevo o según indiquen las circunstancias.


7. Instaurar nuestra “Escuela de Circo” para poder globalizar y aprovechar sus habilidades en positivo y poder conseguir recursos para que viajen los niños.


8. Organizar una escuela deportiva.

 

Historial del proyecto

 

El Proyecto “De Infractores a Misioneros en el Sur de Marruecos” surge de forma natural: "Llevamos conviviendo y compartiendo experiencias desde hace más de diez años con chicos/as inmigrantes de diferentes países y nacionalidadesAquí, en nuestra Casa-Escuela, entre otras cosas, se han alfabetizado en lengua castellana, han recibido una formación profesional y algunos/as han podido regularizar su situación legal", afirman desde la Escuela Santiago Uno. Como dato significativo, señalan que un veinte por ciento de su equipo educativo y otros trabajadores relacionados con ellos son inmigrantes, y que hasta la actualidad se han formalizado cuatro contratos con jóvenes del sur de Marruecos.


Desde el marco de este proyecto, desde la Escuela buscan que los chicos compren en los zocos, que cocinen, que aprendan a echar cemento, que se vean capacitados para curar heridas, que lleguen a entender su propia historia y que puedan animar con alegría los tiempos de ocio. "Se pretende construir una persona íntegra y afirmamos que, haciendo estas cosas asequibles y vitales, podrá gozar de una autoestima más equilibrada al poder valorar su utilidad para con otras personas y consigo misma; además ampliará su concepción del mundo apreciando su bienestar por nacer en el continente que ha nacido: al modificar la perspectiva sobre el mapa, el universo se hace más interesante y nuestros problemas más pequeños", afirman.


Siguiendo esta idea de promoción del empleo y desarrollo, tanto social como económico, también tratan de involucrar a algún empresario externo a la Casa con la pretensión de asegurar inversiones que puedan facilitarlo y, además durante los meses en los que se desarrolla el proyecto, se contratan, mínimo, a dos mujeres y a dos hombres de la zona para lograr una mayor efectividad y cercanía en la acometida de la programación, pretendiendo crear puestos de trabajo permanentes para lo que se buscan diferentes fórmulas de financiación; Se pretende por tanto, en términos generales, establecer un eficaz proyecto ecosocial.