De Guindos avanza que el PIB del primer trimestre serĂĄ "igual de malo" que el cuarto de 2011

El ministro espera que transcurridos esos seis meses la economĂ­a rebote gracias al anĂĄlisis y al diagnĂłstico del Gobierno

El ministro de EconomĂ­a y Competitividad, Luis de Guindos, ha avanzado que el PIB del primer trimestre del aĂąo serĂĄ "igual de malo", aunque "no mucho peor", que la caĂ­da registrada en la Ăşltima parte del aĂąo (0,3%).

AsĂ­ lo ha seĂąalado De Guindos en el foro ABC patrocinado por Deloitte y Ferrovial, donde ha resaltado que los primeros seis meses del aĂąo serĂĄn "extremadamente duros y difĂ­ciles".

Sin embargo, el ministro espera que transcurridos esos seis meses la economĂ­a rebote gracias al anĂĄlisis y al diagnĂłstico del Gobierno y a las medidas implementadas para mitigar los efectos de la crisis.

En cualquier caso, De Guindos ha resaltado la importancia de no crear "expectativas falsas" porque "es lo peor que se puede hacer" para la credibilidad del paĂ­s, aunque ha asegurado que "personalmente" estĂĄ convencido de que el PIB serĂĄ positivo en 2013.

A su parecer, "si EspaĂąa hace lo que tiene que hacer" y si el Gobierno no se ha equivocado en el diagnĂłstico y en las recetas implementadas, el paĂ­s saldrĂĄ de la crisis "antes que despuĂŠs".

"No lo digo para lanzar una seĂąal de mero optimismo en un entorno que reina y cabalga el pesimismo. Estoy absolutamente convencido de ello", ha indicado, tras recordar que EspaĂąa siempre ha tomado las "decisiones correctas", aunque a veces haya sido "un poco tarde".

"No hay atajos"
De Guindos, que ha repasado las reformas que ha puesto en marcha el Ejecutivo para afrontar la caĂ­da del PIB, el deterioro "intensĂ­simo" de las cuentas y el impacto en el mercado de trabajo, ha asegurado que no existe otro camino para salir de la crisis. "No hay atajos", ha aseverado.

Finalmente, el titular de la cartera de EconomĂ­a tambiĂŠn se ha referido al contexto internacional y ha asegurado que las perspectivas para el 2013 son "mĂĄs positivas" tanto para EE.UU. como para Europa, puesto que se estĂĄn poniendo las bases para que la crisis del euro "no vaya a mĂĄs".