De gratis a carísimo: el viaje interminable del parque de Garrido

Un repaso a la sucesión de los hechos: el primer proyecto, la demora de las obras, el segundo proyecto, su sobrecoste y la decisión unilateral del alcalde de gastar 400.000 euros en una obra que iba a pagar una empresa privada.

Garrido lleva años esperando para que una reforma devuelva la dignidad a su parque, muy deteriorado por la falta de atenciones. Cuando en octubre de 2014 el propio alcalde Fernández Mañueco daba a conocer el proyecto parecía que la espera había terminado, pero nada más lejos de la realidad. Cuando han pasado 20 meses de aquel anuncio, lo único que hay es una zona tomada por las obras desde hace tiempo, con las molestias correspondientes; un parking que va con retraso y que no logra vender plazas; y un nuevo parque que cada vez se posterga un poco más. Estas son las fechas clave.

 

4 de octubre de 2014. Alfonso Fernández Mañueco presenta en rueda de prensa el nuevo parque de Garrido, construído sobre el polémico parking subterráneo. El plazo para ejecutar ambas actuaciones es de once meses y medio. Este es el diseño que tenía según la información municipal.

 

 

Según anuncia el alcalde, mantendrá los 185 árboles del parque original y la propuesta municipal incluye nuevas zonas verdes y también la instalación de dos grandes zonas de juegos infantiles con pavimentos especiales, un área biosaludable con más de una decena de elementos y la construcción de una gran fuente lúdica al estilo de la de La Alamedilla. Así consta en la propia nota de prensa del Ayuntamiento. Como recoge la información de aquel día en TRIBUNA, el coste es de cerca de 900.000 euros y lo asume íntegramente la empresa que construye el parking, Santher.

 

Octubre 2015. El plazo para ejecutar la obra del parking y el nuevo parque es de once meses y medio según el contrato, pero para entonces ya va tarde. Este es su estado entonces:

 

 

El contrato se adjudica el día 1 de julio y en la misma fecha se firma el contrato. La empresa valló el perímetro en agosto de 2014, empezó a vender las plazas del parking y en un pleno municipal de septiembre de aquel año se le concedió licencia, con lo que podía empezar la obra. Por contra, en octubre del año pasado, más quince meses después, estaba lejos de acabar cuando ya había terminado su plazo de sobra.

 

2 de febrero de 2016. Por sorpresa, en una rueda de prensa convocada la misma mañana, Fernández Mañueco presenta la segunda versión del proyecto del parque de Garrido... cuando ya tendría que estar terminado. Y viene con un cambio fundamental. Si el primero lo pagaba íntegramente la empresa, el segundo le costaba 612.000 euros extra a las arcas municipales como confirmó el propio alcalde al dar los datos del presupuesto, 1,5 millones, por los 900.000 euros del prirmer proyecto. En aquel momento, el sobrecoste se achaca a los cambios en el proyecto y a las aportaciones vecinales.

 

 

El alcalde en la presentación, con el plano del nuevo proyecto.

 

Sin embargo, las diferencias entre el primer y el segundo proyecto son mínimas. Como se puede comprobar en las respectivas notas de prensa y en la información de los medios, se limitan a 26 árboles más, nuevas zonas verdes, una pista polideportiva y el cambio de la fuente lúdica, que se va de una esquina al centro; los juegos infantiles y aparatos biosaludables ya estaban contemplados. Todo eso incrementa el presupuesto 600.000 euros sin más diferencias y retrasa su ejecución otros seis-ocho meses más que añadir al retraso de casi año y medio ya acumulado. Mañueco habla de tenerlo listo a finales de agosto o principios de septiembre de 2016, dos años después de la concesión de licencia.

 

17 de febrero de 2016. La oposición se niega a aceptar el capricho del alcalde y asegura que el nuevo proyecto tendrá que pasar por comisión y cumplir con los trámites pertinentes. Quejas por el hecho de que el alcalde haya presentado el proyecto antes de llevarlo a comisión y por el sobrecoste que va a suponer. El concejal del área, Carlos García Carbayo, dice que se han introducido cambios tras un proceso de participación ciudadana, pero la oposición replica que eso no puede sustituir a la información a los grupos y su paso por los órganos de decisión.

 

11 de junio de 2016. El equipo de Gobierno admite ante una pregunta de la oposición que el parque de Garrido, del que no hay ni rastro cerca de dos años después de la fecha de firma del contrato y del vallado de la zona, que el Ayuntamiento de Salamanca pagará el sobrecoste de 600.000 euros previsto por el cambio de proyecto. Un proyecto que sigue siendo básicamente el mismo que se presentó en octubre de 2014.

 

El concejal de Fomento, Carlos García Carbayo, desplaza el inicio de las obras a primeros de noviembre de 2014, a pesar de que la licencia se le dio en pleno en septiembre de aquel año y que la empresa valló el solar y empezó a vender plazas en agosto, no en noviembre. Intenta así negar los retrasos, pero tiene que ceder y reconocer que aplicará las cláusulas del contrato y pondrá las penalizaciones correspodientes por los retrasos.

 

En cuanto al parque, el concejal asegura que se preguntó a los vecinos del barrio y que la asociación que los agrupa pidió numerosas mejoras, aunque el día de la presentación del segundo proyecto sólo se dijo que habían pedido abrir un acceso directo al parque desde la avenida de Federico Anaya por las calles Isaac Peral y Los Tilos para mejorar la circulación rodada en el barrio. Con todo, el concejal cita que las mejoras incluyen elementos biosaludables, una pista polideportiva, más árboles y una nueva fuente de chorros que suponen un incremento del presupuesto original, aunque muchos de esos elementos estaban en el proyecto inicial.

 

Estado actual del parking y del parque, ambos inconclusos.

 

6 de julio de 2016. El equipo de Gobierno confirma en una nota de prensa, sin contar con nadie y sin haber llevado el proyecto a comisión o pleno, su decisión de correr con el sobrecoste del parque de Garrido, pero da una nueva versión de las cifras para intentar rebajar el escándalo. Ahora son 400.000 euros, pero se incrementa el retraso otros seis meses. Según las nuevas cuentas, ahora el parque ya no vale los 900.000 euros en los que lo valoraba la empresa con el primer proyecto; ni los 1,5 millones que dijo el alcalde sobre el segundo proyecto, resultado de sumar 600.000 euros municipales; ahora la aportación municipal es de 400.000 euros y la empresa pagará 643.000 para un total de 1.073.000 euros. Pero el proyecto sigue siendo el mismo y virtualmente idéntico al inicial...

 

7 de julio. El concejal Daniel Llanos tiene que justificar la operación de 'rescate' de la empresa concesionaria del parking, la que tendría que haber hecho el nuevo parque. Alega que es la manera de garantizar que se ejecute en plazo: hace más de dos años que se adjudicó la obra y se firmó el contrato. La fecha de finalización se demora y se olvida la de agosto-septiembre que dio Mañueco: ahora entre trámites con la empresa, licitación de las obras y ejecución se suman siete meses desde julio.