Darío Lavado: "La plaza de Aquimisa en EBA corre peligro"

Darío Lavado (i), en la presentación de Sam Jonhson

El presidente del CB Tormes reconoce que la relación con el principal patrocinador del equipo "está rota al 90%".

A Carlos Darío Lavado, presidente del CB Tormes, aún le cuesta hacer balance de la temporada que Aquimisa acaba de finalizar. "El domingo fue un día muy duro en el que nos planteamos muchas cosas y ahora necesitamos reflexionar para ver cómo afrontamos el futuro", apunta.

 

"El balance es altamente positivo. Nuestra meta era llegar con posibilidades a la fase y lo hemos hecho, con posibilidad de competir, además". Sin embargo, Lavado reconoce que ha llegado a pensar en "dejar el puesto, pero hubiera sido más fácil desde la LEB. Ahora no me veo con fuerzas de dejarlo en estas condiciones, tengo que pensarlo", añade.

 

Sin embargo, los problemas más importantes han llegado desde dos puntos de vista: el económico y el deportivo. Económicamente, "la situación con Aquimisa como patrocinador ha sufrido un fuerte deterioro y una tensión enorme durante todo el año. Actualmente podemos decir, por desgracia, que la relación del club con la empresa está rota al 90%", lamenta Lavado.

 

"Aún no nos hemos sentado a hablar, pero el momento que atravesamos es preocupante, ya que Aquimisa aún adeuda una cantidad al club que, aunque es pequeña para ellos, para nosotros es importante y nos deja en una difícil situación".

 

De este modo, el club salmantino tendría que encontrar un nuevo patrocinador que aporte de 45.000 a 50.000 euros para sacar al equipo el Liga EBA. "Y aún así no lo tendríamos del todo seguro, ya que deportivamente a día de hoy solo tenemos asegurada la presencia de Hugo Lavado y de César Yáñez en el equipo".

 

Y es que Austin Simon y Sam Johnson buscarán equipos de superior categoría, Toño Rodríguez ha decidido retirarse, Juan Antón y Alberto Alonso han pedido un tiempo para saber si continúan, Pedro de la Calle ha recibido ofertas para jugar fuera y Mbaye y Dieye también buscan otra plaza para el próximo año.

 

"Este cambio tan radical en la estructura de la plantilla nos ha llegado un par de años pronto para subir a otros salmantinos al primer equipo, por lo que quizá nos debamos plantear bajar a Primera Nacional para poder competir con lo que tenemos y luego tratar de subir de nuevo", reconoce el presidente del CB Tormes.

 

En estos momentos de bajón, sin embargo, Lavado sabe que las cosas pueden cambiar y que "aún tenemos que sentarnos y hablarlo todo".

 

Lo que está claro es que el entrenador del primer equipo, salga en la categoría que salga, será ÓScar Núñez.