D’Alessandro explora las posibles variantes tácticas en un maratón de ‘partidillos’

EL ESPERADO ONCE. Despejó todas las dudas y se parecerá a los últimos que alineó Sito. EN PUNTA. Despotovic y Linares, por este orden, por delante de Akinsola y Azkorra.
TERESA SÁNCHEZ

Ayer mismo, hora y media de trabajo específico de movimientos de ataque por la mañana y sesión vespertina de partidillos que se alargó durante casi dos horas y media en la que el técnico desplegó todo su arsenal táctico y mostró la mayoría de sus bazas.

Para empezar quedó claro que el primer once que alineará diferirá poco de los últimos que había utilizado Sito puesto que en el teórico equipo titular que ayer dispuso D’Alessandro estuvieron los mismos jugadores que venían siendo habituales. La defensa se mantiene inalterable, en el centro del campo la pareja Hugo Leal-Salva Sevilla es la que más participaciones tiene para llevarse el gordo de dirigir al equipo y las dudas que restaban sobre la zona ofensiva quedaron prácticamente resueltas. Despotovic y Linares, por este orden, tienen más opciones que Azkorra y Akinsola, que tan sólo participaron con el teórico equipo suplente que se midió al filial.

El conjunto de División de Honor fue el que se enfrentó al once con más posibilidades de jugar el domingo y que se dispuso sobre el terreno de juego hasta con seis dibujos diferentes. D’Alessandro probó en principio con el sistema clásico en el Helmántico en las últimas temporadas, el 4-2-3-1, para después empezar a introducir multitud de variantes. Desde el 4-4-2 de toda la vida a un 4-4-2 con el que, para algunos sorprendentemente, se vieron los mejores movimientos de la tarde, con Hugo desplazado a la derecha, Salva a la izquierda y Álvaro por delante de la zaga. Otra de las opciones que ensayó fue la de la inferioridad, así como fórmulas para cerrar los partidos o una última en la que replegó al equipo para jugar al contraataque utilizando a Perico y Cuéllar como estiletes en las bandas.

La expectación sobre cuál serán los recursos que utilizará en su primera comparecencia es tal que ayer en las gradas de Las Pistas fue numerosa la presencia de aficionados. Por cierto que un grito se le escuchó al míster por encima del resto: “¡Quiero gol!”. Ayer al menos hubo tres: Perico, Quique y Linares.