D’Alessandro esconde sus cartas por primera vez aunque apenas variará

POSIBLES DUDAS. Zamora entrenó como central aunque ha convencido en el lateral y habrá que esperar la evolución de Toti. POR HUGO. Endika, más utilizado por el ‘Gordo’ que Álvaro, jugó junto a Salva Sevilla
Teresa Sánchez

Por primera vez desde que llegara al banquillo blanquinegro, Jorge D’Alessandro no ofreció pistas sobre cuál es el once que tiene en mente poner en el encuentro que se disputará en el Teresa Rivero. En la sesión de entrenamiento de ayer no se disputó el tradicional partidillo sino que, en un campo de dimensiones más reducidas, formó dos equipos en los que mezcló a los jugadores sin dejar ver demasiado, aunque sí se pudieron sacar algunas conclusiones.

Se intuye que no realizará demasiados cambios respecto al once que empezó frente al Cartagena más allá de los obligados por las bajas del lesionado Quique Martín, por quien entrará Cuéllar, y del sancionado Hugo Leal. En esa posición, para jugar junto a Salva Sevilla, puede elegir entre Álvaro y Endika y todo parece indicar que será el segundo el designado. No sólo fue el que entrenó ayer al lado del andaluz sino que además, cuando ha estado en plenitud, se ha visto siempre por delante de su compañero en las preferencias del míster blanquinegro. Habrá que ver si sigue apostando por mantener a Azkorra en el once junto a Linares –parece que sí no sólo por el buen partido que hicieron ambos sino porque ayer también los situó juntos–, y si Zamora sigue ocupando la demarcación de lateral tras la recuperación de Rossato. Ayer el madrileño se situó en el puesto de central, aunque el técnico estuvo en todo momento muy encima de él dándole una y otra vez indicaciones sobre cómo sacar el balón, en largo o en corto, dependiendo de los movimientos del rival.

La principal variante que se puede ver obligado a utilizar el técnico es la de encontrar un sustituto para Toti si las molestias que arrastra no remiten. De hecho el canterano lleva toda la semana sin ejercitarse con el grupo, algo ya habitual en los últimos tiempos pero agravado esta vez porque él mismo reconoció ayer que el dolor esta semana está siendo más intenso y no será hasta mañana cuando se pruebe para ver si puede llegar a estar disponible.