Culturarts inicia este miércoles en la Filmoteca un ciclo sobre el cineasta ruso Andrei Konchalovsky

Culturarts inicia este miércoles a las 18.00 horas, en la sala Luis G. Berlanga de la Filmoteca, un ciclo sobre el cineasta ruso Andrei Konchalovsky con la proyección de Siberiada (1978), que cuenta la historia de tres generaciones entre 1900 y 1965 a través de dos familias que viven en una aldea en Siberia. Con más de tres horas de duración y concebida como un gran fresco histórico, Siberiada fue una de las grandes producciones del cine soviético de los años setenta, según ha informado la Generalitat en un comunicado.
VALENCIA, 1 (EUROPA PRESS)



Organizado por la Filmoteca de Culturarts en colaboración con el Centro Ruso de Ciencia y Cultura y The Andrei Konchalovsky Production Center, el ciclo sobre el director ruso Andrey Konchalovsky (Moscú, 1937) está conformado por diez películas incluye películas que revisan las tres grandes etapas de su filmografía: su período soviético, con títulos como 'Pervyy Ucitel' (1965), 'Tío Vania' ( 1971) y 'Siberiada' (1978); su etapa americana, representada en el ciclo por 'Los amantes de María' (1984), El tren del infierno (1985) y Vidas distantes (1987); y su regreso a la Rusia postsoviética, donde ha dirigido, entre otros filmes, Glyanets (2007).

Por otro lado, ha señalado que Andrei Sergueyevich Konchalovsky nació en Moscú el 20 de agosto de 1937 en la familia de los conocidos autores Sergei Mijalkov y Natalia Konchalovskaya. Es director de cine y de teatro y guionista.

En 1965 terminó sus estudios de cine en la facultad de dirección del Instituto Estatal de Cinematografía de todas las Rusias. Durante su juventud trabajó esporádicamente como actor y escribió guiones junto a Andrei Tarkovski. En 1965, inspirado por la creatividad de Akira Kurosawa, filma Pervyy ucitel (El primer maestro).

Su siguiente película fue Istoriya Asi Klyachinoy, kotoraya lyubila, da ne vyshla zamuzh (La historia de Asia Kachina, que amó pero nunca se casó, 1966), que no fue ampliamente difundida hasta 1988. Los espectadores se encontraron de nuevo con los protagonistas de esta película en 1994, año en que Konchalovski realizó una particular secuela: Kurochka Ryaba (La gallina de los huevos de oro).

En 1969, volvió la vista hacia los clásicos, presentando Dvoryanskoe gnezdo (Nido de nobles) de Ivan Turgueniev. Su siguiente película, Tío Vania (Dyadya Vania, 1970), obtuvo la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián. Un enorme éxito de taquilla y el Gran Premio del Festival de Karlovy Vary acompañaron a Romans o vlyublyonnykh (Romance de enamorado), una película que llegó a las pantallas en 1974.

Además, ha destacado que el poema fílmico Siberiada, que registró casi un siglo entero de vida en Rusia, fue galardonado con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes. En 1980, tras haber sido nombrado Artista del Pueblo de la URSS, Konchalovsky se marcha a Occidente y rueda varias películas en Hollywood, entre las que destacan Los amantes de María (1984), El tren del infierno (1985), Homer y Eddie (1990), Ansias de vivir (1986) y Vidas distantes (1987).

Igualmente, ha apuntado que en los años transcurridos desde que regresó a su país, ha rodado, entre otras, El círculo del poder (1991), una reflexión sobre la esencia del estalinismo centrado en la figura del proyeccionista de Stalin, y La gallina de los huevos de oro (1994), una secuela grotesca sobre el destino de Asia Klachina en la Rusia postcomunista.

En 2002, su película Dom durakov (La casa de los locos), la historia de los residentes de un manicomio cercano a la frontera chechena durante la primera guerra de Chechenia, obtuvo el Gran Premio del Jurado en la Mostra de Venecia y, en 2003, Konchalovsky dirigió en el Reino Unido el drama histórico El león en invierno, basado en la obra de teatro del escritor estadounidense James Goldman.

En 2007, se estrenó su siguiente película, Gloss, protagonizada por su mujer, Julia Visotskaya, que aparece también en El cascanueces (2010), una adaptación a la gran pantalla del cuento de hadas de Hoffmann con la música de Chaikovski, al tiempo que participa en las producciones teatrales del director