Cuidado con los remedios caseros para blanquear los dientes y otras falsas creencias

Dentadura, dientes

En los últimos años se ha extendido el uso de remedios caseros para blanquear los dientes, como lavarlos con bicarbonato de sodio y limón, una mezcla que, según han explicado desde el Instituto Dental ImplanT puede debilitar el esmalte y erosionar la pieza dental.

 

 

"El ácido cítrico que contiene el limón debilita el esmalte, la parte externa de la pieza dental, mientras que el bicarbonato sódico es un abrasivo que va a aprovechar esa erosión para eliminar las primeras capas de la superficie", ha señalado el director del centro Martínez, a lo que ha añadido que "la falta de educación bucodental y los bajos índices de asistencia a la consulta del dentista han permitido que proliferen una serie de falsas creencias populares que pueden dañar la salud de la boca".

 

La gran cantidad de información disponible en Internet sobre salud bucodental puede llevar a equivocación, ya que en la mayor parte de los casos no proviene de una fuente fiable.

 

Martínez ha afirmado que "los profesionales deben alertar sobre ese contenido 'on line', ya que muchas veces es erróneo, impreciso o inexacto y puede causar graves daños a la salud. Es habitual encontrar muchas entradas sobre blanqueamientos caseros o soluciones para el dolor de muelas, pero no hay que fiarse de lo que se lea en Internet, siempre hay que consultar a un odontólogo".

 

Por ejemplo, mucha gente cree que solo se debe acudir al dentista si se presenta dolor en la boca, algo que Martínez ha desmentido: "cada seis meses o como mucho un año hay que ir al dentista, ya que con las revisiones periódicas se pueden tomar medidas preventivas, actuando cuando comiencen a formarse la caries y mejorando la salud de las encías con una limpieza profesional".

 

LOS DIENTES DE LECHE TAMBIÉN SE PUEDEN EMPASTAR

 

Al ser piezas provisionales, algunos padres piensan que no es necesario empastar los dientes de leche. En cambio, las infecciones de los dientes de leche "pueden llegar a las piezas definitivas", ha explicado Martínez, por lo que "es fundamental llevar a cabo una correcta higiene bucodental desde la infancia".

 

Otra creencia extendida y equivocada es que los dientes con una funda no tendrán nunca caries. "Al contrario de lo que se piensa, en estos dientes aún queda material dentario al que pueden atacar las bacterias y producir caries", ha advertido Martínez.

 

Entre los remedios caseros para terminar con el dolor de muelas se encuentra el de colocar una aspirina en la muela y enjuagarse con coñac o con otra bebida de alta graduación alcohólica. Esta mezcla puede ser muy perjudicial para el diente, ya que "la aspirina causa un déficit de protección en las mucosas y el coñac lo irrita y lo quema", ha asegurado Martínez. Como consecuencia, puede desarrollarse una llaga o afta importante en la boca.

 

EL CEPILLO ELÉCTRICO NO ES MEJOR

 

Con la llegada al mercado del cepillo eléctrico comenzó el mito sobre la mayor eficacia de este cepillo frente al manual. Martínez ha señalado que "ambos cepillos son igual de buenos, siempre que se utilice la técnica correcta". Lo más recomendable es utilizar un cepillo de cerdas suaves, para no dañar las encías o el esmalte.

 

Por otro lado, mucha gente cree que el sangrado de las encías durante el cepillado es normal. La causa más frecuente de este problema es la acumulación de bacterias, por lo que para solucionarlo se debe realizar un buen cepillado y utilizar seda dental.

 

Una mala higiene dental puede causar halitosis, aunque esta patología no es causada únicamente por los dientes, sino que también puede tener origen en problemas gastrointestinales. El cepillado, por tanto, es la parte más importante de la higiene, y no se puede sustituir en ningún caso por un chicle, ya que aunque "es cierto que el chicle aumenta la salivación y el pH de la boca, no puede sustituir al cepillado y al hilo dental", ha señalado Martínez.

 

SI SE PIERDE UN DIENTE, HAY QUE IR AL DENTISTA

 

Al perder una pieza dental, se debe acudir al dentista rápidamente para evitar mayores complicaciones. Martínez ha explicado que "el organismo trata de reorganizarse para conseguir ser eficaz a la hora de masticar. Para ello, el resto de piezas se desplazan, se inclinan y se salen del hueso. Por eso, no hay que dejar pasar mucho tiempo entre la pérdida de un diente y la sustitución del mismo".

 

El embarazo también puede causar daños en la salud bucodental, como la inflamación de encías por los cambios hormonales y la erosión dental y caries por el aumento del ácido en la boca por las náuseas y vómitos.

 

En cualquier caso, Martínez ha asegurado que con una buena higiene y realizando visitas periódicas al odontólogo, se puede conservar una buena dentadura durante muchos años. "Una higiene oral adecuada y visitas periódicas al dentista para evitar problemas ayudan a alargar la vida de los dientes pese a la edad", ha afirmado.