Cuchillería Yáñez, algo más que cuchillos

El establecimiento, fundado en los años 30 por Severino Yáñez y su hermano, está ubicado en la céntrica calle Pozo Amarillo.

Después de 84 años, la Cuchillería Yánez sigue resistiendo al paso del tiempo en una de las esquinas del céntrico Pozo Amarillo, junto a otros establecimientos que con mayor o menor éxito también lo siguen haciendo, como la Perfumería Venus o los míticos almacenes ARA.

 

Fue en los años 30 cuando Severino Yáñez y su hermano decidieron cambiar Orense por Salamanca, ciudad en la que fundaron un “taller electro-mecánico de vaciados y afilados, montado con todos los adelantos modernos”, tal y como rezaba el anuncio que difundían en aquella época. De vez en cuando, dejaban a un lado el taller para ir de pueblo en pueblo con un malacate, para así afilar las herramientas de corte de la población rural.

 

 

A la muerte de ambos, el comercio pasó a manos de Pastora, viuda de Severino, que pronto contó con la compañía de su sobrino, Luis Rodríguez Arias, quien en un primer momento había llegado a la ciudad charra para sacarse el carnet de conducir en la autoescuela de San Antonio. Jubilada Pastora, Luis se quedó con el negocio. Sin embargo, en 1990 decidió que sería conveniente contar con un ayudante, por lo que contrató a José Antonio Mariño, actual dueño de Yáñez.

 

Por otro lado, aunque desde que Severino fundara la tienda junto a su hermano hasta el día de hoy han pasado cerca de 84 años, la fachada del comercio sigue imperturbable, al igual que gran parte del establecimiento, “solo se han añadido los elementos de aluminio, los escaparates y el mostrador, lo demás sigue como estaba. También era más pequeño, lo que se puede apreciar en el marco de una puerta al fondo del mismo, que antes era la trastienda de un zapatero”, afirma José Antonio.

 

 

Además, después de tanto tiempo, Cuchillería Yáñez sigue diferenciándose en sus productos, ya que antiguamente tenía la exclusiva de la cuchillería Solingen, marca alemana de gran prestigio, mientras que actualmente “estamos especializados en cuchillería deportiva, pero vendemos marcas prácticamente de todo el mundo, por lo que somos el único negocio de este tipo en Salamanca que ofrece este servicio”, añade su dueño.

 

No obstante, Cuchillería Yánez es algo más que cuchillos, tal y como mantiene su eslogan: “Cuchillería Yánez: cuchillos y algo más…”, debido a que venden otros utensilios de corte, como multiherramientas, al mismo tiempo que ofrecen un servicio de afilado y vaciado de todo ello, de reparación y venta de paraguas, o de realización de llaves.

 

Desgraciadamente, este oficio está en decadencia, “cada vez hay menos vaciadores y afiladores. Nosotros al menos hemos aguantado el tirón y lo seguimos haciendo a pesar de la crisis o de la competencia, quizá por la zona en la que se ubica el establecimiento, o por el buen servicio que damos”, confiesa José Antonio. Sea por la ubicación o por el servicio ofrecido, el caso es que los clientes encuentran algo especial en este comercio tradicional para seguir acudiendo al número 10 de la calle Pozo Amarillo.