Cuatro ideas originales para disfrutar del turismo rural en Salamanca

Turismo rural

Visitar la provincia de Salamanca ya es, de por sí, más que entretenido.

Existen infinidad de opciones: desde contemplar todo el patrimonio arquitectónico de la capital y municipios, recorrer sus paisajes naturales que ha ido dejando el paso del tiempo o probar la gastronomía típica viajando por toda la provincia. 

 

Es imposible aburrirse, pero si además le añadimos un poco de originalidad a esta visita, podemos convertir la experiencia en algo inolvidable. Disfrutar del turismo rural y la naturaleza de Salamanca de una forma más divertida es posible. ¡En marcha!

 

1- TURISMO POR SALAMANCA A TRAVÉS DE SUS LEYENDAS

 

Salamanca alberga muchos misterios que se reflejan en sus monumentos y parajes naturales de la provincia. Recorrer y observar es maravilloso, pero será mucho mejor añadiéndole el ingrediente de la magia de las leyendas. Para esto, la opción más cómoda es la de tener a un guía turístico. Ellos conocen todos los secretos de la provincia, desde las consecuencias de encontrar la rana de la fachada de la Universidad, hasta la existencia de un pueblo en mitad del valle de Las Batuecas en la que sus habitantes desnudos hablaban un idioma desconocido por todos.

 

Está claro. No es lo mismo pasear por la Catedral de Ciudad Rodrigo sin más, que hacerlo sabiendo que por allí también pasó el mismísimo demonio en forma de un enorme oso feroz que fue derrotado por un valiente caballero. Igual que no es lo mismo ver la Cueva de Salamanca al pasar, que hacerlo imaginando al Diablo dando clases de esoterismo a varios grupos de estudiantes. ¡Terrorífico!

 

2- BÚSQUEDA DE TESOROS EN PLENA NATURALEZA SALMANTINA 

 

La verdad es que la naturaleza de Salamanca es única. Poco hace falta para que cualquier visitante se quede con la boca abierta al contemplar los Arribes del Duero por ejemplo, pero ¿y si le damos un toque divertido? Esconder tesoros en determinados puntos para que los demás los encuentren es ideal para observar lo que nos rodea mucho más allá del paisaje general. Es una opción genial, sobre todo, si en el grupo hay niños inquietos y con ganas de jugar. Tanto esconderlo como encontrarlo permite descubrir los entresijos de estos cañones fluviales que conforman los Arribes del Duero, así como la vegetación formada por olivos y naranjos e incluso aves como la cigüeña negra o el búho real.

 

3- CHECKLIST DE PRODUCTOS DE SALAMANCA

 

Cuando se visita una ciudad, siempre hay alguien que no quiere perderse ningún producto típico de la zona. Es normal, y más si está en Salamanca, donde recorrer toda la provincia supone una delicia para cualquier paladar. Hay tanto donde elegir y tantos municipios con gastronomía propia, que lo ideal es confeccionar una lista con los productos que nadie puede perderse. Una vez probado uno, lo tachamos ¡y a por el siguiente!

 

Aquí una lista con algunas sugerencias gastronómicas de Salamanca:

 

·         Farinato (Ciudad Rodrigo)

·         Jamón de Guijuelo (Guijuelo)

·         Picadillo de Tejares (Tejares)

·         Tostón

·         Lechazo

·         Hornazo (especialmente curioso el de Cepeda, cubierto de azúcar)

·         Chanfaina salmantina

·         Calderillo (Béjar)

 

A la hora de elegir alojamiento para disfrutar del turismo rural, existe un gran número de casas rurales en Salamanca en las que pasar una estancia maravillosa y disfrutar de su encanto.

 

4- EL AMANECER Y EL ATARDECER DE LA NATURALEZA SALMANTINA

 

Seguro que más de uno se siente identificado: buscar el tiempo que va a hacer en el lugar que va a visitar semanas antes de ir. Es normal, pero otra idea es buscar la hora en la que atardece o amanece en Salamanca porque el espectáculo de colores y sensaciones es genial. Estas dos propuestas pueden orientar a todo aquel visitante que quiera disfrutar de la experiencia:

 

·         El Rebollar: un espacio natural digno de ver en estos momentos del día. Los destellos de sus rocas contra el sol naciente, las sombras de las hojas que forman parte del bosque de robles rebollos más extenso de toda la península y los afluentes del río Águeda, donde se forma el Bosque de la Alegría conforman una mezcla de colores que se avivan si se contemplan al amanecer.

 

·         La Dehesa: ideal para contemplar el amanecer y el atardecer. Esta llanura salmantina muestra un enorme horizonte desde el que el sol se esconde y aparece, mostrando la silueta de robledales y encinares. Además, el visitante pisará sobre el mismo suelo en el que nace y crece el toro bravo.

 

Estas son sólo 4 propuestas originales para maximizar el disfrute del visitante para recorrer la provincia de Salamanca. A partir de aquí todo consiste en echarle imaginación para hacer que el turismo rural y los lugares naturales de Salamanca se conviertan en escenarios mágicos e inolvidables.