CSI-F denuncia la sustitución irregular de personal en los comedores escolares de Salamanca

El sindicato mayoritario entre los empleados públicos reclama a la Junta que sea transparente en la sustitución de las bajas del personal propio en los comedores escolares.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) denuncia "una nueva irregularidad" de la Consejería de Educación que, según el sindicato, "da pie a pensar en un nuevo paso hacia la privatización de los comedores escolares de Salamanca".

 

Ya en el mes de octubre del pasado año, CSI-F puso de manifiesto la incorporación de empresas externas de catering, algo que, aseguraron, conllevaba "una pérdida de calidad en las comidas, y la supresión de puestos de trabajo de empleados públicos".

 

A principios del presente año, CSI-F ha tenido constancia de que "la Junta de Castilla y León sustituye las bajas del personal laboral de cocina, vinculado jurídicamente con la Junta, por personal propio de las empresas concesionarias del servicio de comedores escolares".

 

Desde CSI-F han denunciado estas sustituciones, ya que las consideran "claramente ilegales, pues la forma de sustituir las bajas de personal laboral de la Junta es mediante las bolsas abiertas al respecto". "No tenemos dudas en que han sido avasallados los derechos de las personas que forman parte de dichas bolsas y que, en su día, abonaron unos derechos de examen, realizando con ello un esfuerzo intelectual y económico", han manifestado desde el sindicato.

 

Además, ha apuntado CSI-F, "hay que añadir que estas sustituciones suponen un detrimento para las arcas públicas pues la concesionaria del servicio de comedor factura a la Administración unas cantidades que no se corresponden con lo que cobran los trabajadores".

 

De esta forma, CSI-F exige a la administración "que dé marcha atrás en su afán de privatizar el servicio de comedores escolares y recupere las cocinas clásicas de los centros, avaladas por las garantías sanitarias de los propios  servicios de salud pública y consumo de la Junta de Castilla y León. Con esta política que la Administración regional está imponiendo en la gestión de los suministros de comidas en los centros educativos, lo único que se está consiguiendo es una merma en la calidad alimentaria y nutricional a un sector de la población tan sensible y vulnerable como son nuestros niños. El ahorro nunca es una excusa válida para justificar una disminución de las garantías sanitarias, pero es que en este caso, además, ese ahorro no existe".