C's: con el PP para lo importante, y con cualquiera de los grupos para todo lo demás

Alejandro González, portavoz de Ciudadanos, en el primer pleno del Ayuntamiento.

Ciudadanos se ha alineado con el PP asumiendo sus argumentos para rechazar algunas ideas del PSOE, y ha pecado de relativa falta de acción. En su haber, el importante giro en la reivindicación sobre el Hospital.

El grupo municipal de Ciudadanos, uno de los nuevos en esta corporación, empezó hace seis meses con bastante buen pie su participación en el pleno del Ayuntamiento de Salamanca, pero pronto quedó claro que se iba a posicionar con el PP en algunas cuestiones de importancia. Lo ha hecho para aprobar cuestiones asumiendo las tesis de los populares o para rechazar iniciativas del PSOE que no le encajaban, pero tampoco al equipo de Gobierno.

 

Eso sí, no se le puede negar un importante mérito: el 'revolcón' que se llevó Fernández Mañueco con el Hospital de Salamanca. En el primer pleno de la nueva corporación, el grupo naranja escenificó lo que parecía iba a ser una oposición sin componendas a las políticas del PP. Entonces, presentó una moción dura y exigente con respecto al incumplimiento con el hospital salmantino, recogiendo las reivindicaciones de muchos años de la oposición socialista. Se puso de acuerdo con PSOE y Ganemos y obligó al PP no sólo a retirar una moción suya más complaciente, sino a asumir que se habían acabado las medias tintas.

 

Sin embargo, ha acabado pesando más el acuerdo programático firmado entre C's y PP, y desde entonces el grupo municipal de C's ha seguido otros derroteros y se ha posicionado cercano al PP en cuestiones importantes, aunque también ha seguido votando con el resto de la oposición indistintamente. Así, asumió los argumentos populares para la retirada de la medalla de oro a Franco, algo que el PP dice que ya no era vigente, mientras la decisión sobre el medallón de la Plaza Mayor sigue su curso judicial a pesar de la vigente ley de la memoria. También ha servido de 'escudero' del equipo de Gobierno al rechazar, ya más avanzado el año, una candidatura de Salamanca como capital española de la gastronomía, algo que no quería el PP; o solicitar al Gobierno central una nueva sede para el proyecto del Museo de Arquitectura, un proyecto objeto siempre de las iras del PP y que a C's no le ha encajado.

 

Lo mismo ha pasado con las ordenanzas fiscales. El pacto programático ha servido para incorporar algunas pequeñas modificaciones en exenciones o la bajada de precio de la tarjeta de residentes de la zona azul, que era la más cara de Castilla y León; a cambio, el IBI se mantiene en la elevada presión alcanzada en los últimos años, como el resto de impuestos municipales.

 

Con todo, no pasan de la media docena de mociones propias al pleno, aunque se han sumado a las muchas que se han presentado y aprobado de manera conjunta. Eso sí, ha conseguido sacarlas adelante todas. Y a ellas hay que sumar iniciativas como la creación de un cuerpo de Protección Civil, que ya tiene partida en los presupuestos de 2016, o el proyecto para crear una red completa de atención a transehúntes y personas sin hogar.