Cruz Roja pagó en 2015 las facturas de luz, gas y agua de 560 personas en Salamanca

Durante 2015, la ONG concedió 207 ayudas para suministros domésticos básicos, por valor de 16.242,25 euros, a personas en situación de vulnerabilidad.

Ayudas para Agua: 1.225,74 euros.

 

Ayudas para Luz: 10.333,78 euros.

 

Ayudas para Gas: 4.376,35 euros.

 

Ayudas conjuntas Luz y Gas: 488,38 euros

 

Total: 16.424,25 euros.

Cruz Roja Salamanca destinó el año pasado 16.424,25 euros a ayudar a familias que no tienen recursos económicos suficientes para hacer frente a las facturas de agua, luz y gas/gasoil. En total, 590 personas residente en Salamanca se beneficiaron de esta cuantía económica, enmarcada en el trabajo que la ONG desarrolla para solventar las necesidades básicas de las personas y familias en situación de vulnerabilidad.

 

Los meses de invierno son especialmente duros y muchas personas tienen dificultades para mantener su casa a una temperatura adecuada y confortable. Por eso, Cruz Roja desarrolla diversos programas de emergencia social que se dirigen a dar cobertura a necesidades básicas y a afrontar las situaciones más graves que se detectan. 

 

Según confirma Javier Vicente de la Pompa, coordinador provincial de Cruz Roja en Salamanca, durante las épocas de más frío los recursos destinados a suministros, y especialmente a energía, “son prioritarios”.

 

Así, en Salamanca, en 2015, se concedieron 178 ayudas para abonar facturas de luz y gas, tanto en la capital salmantina (94) como en diferentes localidades de la provincia (84). Esta cifra, unida a las 29 ayudas destinadas a gastos de agua, suman una total de 207 ayudas concedidas para suministros, por valor de 16.424.25 euros que beneficiaron a 590 personas.

 

POBREZA ENERGÉTICA

 

Según el Boletín número 11 sobre la Vulnerabilidad Social, el 41,4% de los hogares no puede mantener su vivienda con una temperatura adecuada durante los meses fríos. Y, del 22% de las personas atendidas que señalan problemas para sufragar gastos de la vivienda, un 42,2% señala no poder pagar el alquiler, y el 14,8 no hace frente al pago de la hipoteca desde hace algún tiempo. 

 
Estos son, para Cruz Roja, algunos de los preocupantes indicadores de la denominada 'pobreza energética', es decir, la incapacidad de un hogar de satisfacer una cantidad mínima de servicios de la energía para sus necesidades básicas, como mantener la vivienda en unas condiciones de climatización adecuadas para la salud (18 a 20º C en invierno y 25 C en verano). 

 

Entre las causas del agravamiento de la pobreza energética, según Cruz Roja, se encuentran la disminución de ingresos del hogar (relacionado directamente con factores como el desempleo), el encarecimiento de los precios de la energía, la antigüedad del parque de viviendas y la disminución de ayudas y subvenciones. Con la bajada de las temperaturas, se complica aún más esta situación y su impacto en la salud de las personas, ya que el frío y la humedad permanente en un hogar pueden llevar a serios problemas respiratorios como asma, bronquitis, etc. Además, estas condiciones constituyen una de las causas del aumento de la mortalidad causada por enfermedades cardiovasculares y respiratorias entre personas mayores de 60 años durante los meses de invierno. 

 

En este sentido, la intervención social de la institución está focalizada hacia personas en situación de extrema vulnerabilidad y a la atención urgente de sus necesidades básicas, no sólo de energía, si no también de alimento, vivienda, sanidad, transporte y educación.

 

Quienes son beneficiarios de estas ayudas suelen ser familias ya incluidas en los programas de Cruz Roja y han de cumplir una serie de requisitos, como demostrar con la documentación que se les requieran “la situación de vulnerabilidad o emergencia que plantean”, “presentar un balance de ingresos-gastos negativo, que justifique que no disponen de medios suficientes para afrontar la situación planteada” o haber cumplido con los compromisos en su Plan Personalizado de Intervención “si es una persona con la que ya se está interviniendo en algún proyecto de Cruz Roja”, explica Javier Vicente.