Cristiano resucita al Madrid

MANTIENE VIVA LA LIGA. El Real Madrid sufrió de lo lindo ante un buen Osasuna y un tanto del portugués en el minuto 89 le permite seguir soñando. FALLOS DEFENSIVOS. Los errores de la zaga blanca se multiplicaron y dieron vida al rival
EFE / MADRID

Un gol a un minuto del final del portugués Cristiano Ronaldo resucitó al Real Madrid, que estuvo a punto de tirar toda la temporada ante un Osasuna voluntarioso y bien ordenado, que sacó a relucir las carencias defensivas de un equipo instalado en el alambre en la lucha por el título. Las predicciones del vestuario madridista fallaron. En el calendario estaba señalada la visita del Barcelona a El Madrigal. La goleada del gran rival por la Liga trasladaba la presión al Santiago Bernabéu. Un encuentro que se perfilaba sencillo ante Osasuna, con las especulaciones sobre las rotaciones de José Antonio Camacho, se envenenó por errores defensivos y un juego ofensivo anárquico, sostenido por la calidad individual de Cristiano Ronaldo.

La ansiedad condujo al Real Madrid a falta de solidez defensiva. Quería sentenciar el encuentro antes de saltar al campo, pero tras comenzar a probar la inspiración de Ricardo, se encontró con un grave error que puso todo en contra. Raúl Albiol, firme toda la temporada, cometió su primer fallo de bulto a los siete minutos. Dudó entre despejar con la cabeza o el pie un balón sencillo. Acabó dejándolo muerto a los pies de Aranda. Su mano a mano con Íker Casillas lo resolvió con paciencia y calidad para marcar a puerta vacía.

El Real Madrid jugó a impulsos. Con un sistema perfecto para Kaká cuando aparcó su pubalgia y regresó al once. Los delanteros, Cristiano e Higuaín, cayeron a las bandas. Descolocaban a la defensa rival. La vía libre la aprovechó el brasileño. Le faltó físico, acierto en el pase y en el remate. Rozó el gol en dos acciones. Cuando se espesaba el Real Madrid. Cuando Camuñas, futbolista de gran calidad técnica, sentaba a dos rivales pero disparaba alto, apareció Cristiano. Un testarazo con potencia rozando el palo, precedió a una acción individual que acabó en la red. Era el minuto 25 y en el momento en el que el fútbol se reduce a un solo jugador.

Aguantó Osasuna minutos de arreón. Aranda suplió a la perfección a Walter Pandiani. Generó indecisión entre Sergio Ramos y Albiol. Aguantó el esférico como referencia y remató cuando vieron sus movimientos. Íker salvó su testarazo en el minuto 37, pero nada pudo hacer cuando, en vez de rematar, asistió picado a Vadocz, que, tras coger la espalda a Xabi Alonso, soltó un derechazo a la escuadra.

Restaban tres minutos para el descanso y el Real Madrid se despedía de la Liga. Necesitaba un gol con urgencia. Y lo consiguió. Un tanto que resume el desorden ofensivo. El lateral zurdo, Marcelo. El más bajito. Apareció por la zona del 9 para rematar en plancha con la cabeza a la red. Nació la segunda parte con un ambiente frío en el Bernabéu. El planteamiento de Osasuna se desvanecía en unos minutos de ocasiones blancas que sacó Ricardo.

Se escapaba el tiempo. Se moría la Liga, rumbo a Barcelona, cuando Pellegrini sorprendió a todos. Apostó por la cantera, a la que no ha atendido en toda la temporada, para recurrir al joven Juanfran a cinco minutos del final. Lo intentó con centros desde la derecha, pero el milagro se hizo realidad desde el otro costado, donde en el último suspiro Higuaín sacó un pase envenenado que remató de cabeza a gol Cristiano. La Liga sigue viva tras 89 minutos de sufrimiento.