Crespo irá al juzgado por su amenaza de "patear" a personal de Confaes

Empleados de Confaes y la propia confederación toman medidas contra Benjamín Crespo y Emilio Checa por la catarata de insultos y amenazas con las que acompañaron su fuga de la patronal. Crespo, directivo cuando se produjeron los hechos, se enfrenta a una querella y la confederación estudia otra demanda contra Aesco por el daño a su prestigio.

El estruendo con el que los mandamáses de Aesco, Benjamín Crespo y Emilio Checa, obraron en su marcha de Confaes puede acabar pasando factura a ambos: a uno como directivo de Confaes y presidente de Aesco y a otro como personal de esta última. Será en los juzgados, donde tendrán que vérselas con dos trabajadores de Confaes a título personal y, si así lo decide finalmente, con la propia organización como entidad si prosperan las medidas que se han anunciado en las últimas horas. Algo de lo que ni siquiera la decisión de Aesco de salir de la confederación les puede librar.

 

El motivo es que tanto empleados de la confederación, por un lado, como la propia Confaes, han decidido que sea la justicia la que decida sobre muchas de las cosas que ocurrieron a principios del pasado mes de julio, cuando Aesco decidió poner tierra de por medio con la confederación dejando atrás una importante deuda que todavía colea. Aquella salida estuvo acompañada de escenas de tensión en la que no faltaron los insultos y amenazas a empleados de la confederación de empresarios en la sede de la plaza de San Román y también ante los órganos directivos de la organización. Así lo denuncia el personal de Confaes consultado por este medio y también lo atestigua la primera denuncia al respecto.

 

La demanda será presentada de manera inminente por dos empleados de Confaes, el secretario general Bernabé Cascón y el asesor jurídico, Ricardo Andrés, que denuncian las amenazas proferidas por Benjamín Crespo los días 2 y 3 del pasado mes de julio. Según la denuncia, Crespo, que por entonces era tesorero de Confaes y por lo tanto directivo, en el transcurso de una reunión el día 2 de julio rompió de manera airada unos documentos al tiempo que amenazó con agredir físicamente a los dos demandantes, lo que hizo en presencia el propio presidente de Confaes.

 

Las amenazas se repitieron al día siguiente, cuando Crespo acudió a otro encuentro en el que se trataron, entre otras cosas, las advertencias proferidas el día anterior. El presidente de Aesco se reiteró entonces en sus amenazas y dijo a los demandantes que serían pateados si no acataban sus órdenes, que eran contrarias a los acuerdos de los órganos directivos de Confaes de los que el propio Crespo era miembro. Estas expresiones las realizó ante ocho testigos.

 

De la misma manera, en las últimas semanas empresarios y miembros del propio comité ejecutivo de Confaes han referido el altísimo nivel de presión verbal, amenazas veladas y no tan veladas incluidas, ejecutado por Crespo y Checa. Aseguran haber tenido que soportar tanto presencial como telefónicamente, toda suerte de amenazas y imprecaciones por parte de estos para intentar desestabilizar la confederación.

 

 

DAÑO A LA REPUTACIÓN

 

Al margen de esta denuncia, el horizonte judicial de Crespo y Checa como tándem en Aesco se puede complicar si Confaes decide finalmente tomar medidas por las declaraciones y las acciones con las que ambos han perjudicado a la confederación. Los órganos de gobierno de Confaes tienen sobre la mesa un informe externo que valora el importante perjuicio que ha podido tener para el prestigio de la confederación todo lo dicho y las denuncias a la organización y sus dirigentes por parte de la dupla de Aesco.

 

Según el estudio independiente, solo las informaciones en medios de comunicación sobre las afirmaciones y denuncias con las que Aesco ha encarado sus diferencias con Confaes tendrían un valor tasado por ocupación de espacio en prensa y otros soportes cercano a los 342.000 euros. Por este motivo, los órganos de gobierno de Confaes están estudiando la posibilidad de tomar también acciones judiciales contra Benjamín Crespo e igualmente contra Emilio Checa, personal de Aesco y al que consideran responsable de las decisiones tomadas por esta asociación. La determinación no está tomada aún y depende de los órganos de dirección, pero la posibilidad sí se contempla.