Cooperante secuestrada en Malí afirma ante la AN que han pasado de ser intocables a objetivo de los terroristas

 Ainhoa Fernández De Rincón
Ainhoa Fernández, que permaneció secuestrada nueve meses en el norte de Malí por el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUJWA), ha declarado este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que investiga los hechos. A las puertas de la sede judicial ha afirmado que los cooperantes eran "intocables", si bien ahora son "el objetivo" de estos grupos.
MADRID, 12 (EUROPA PRESS)



Fernández ha relatado el juez lo que ocurrió cuando fue secuestrada el 23 de octubre de 2011 en los campos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia) junto a los también cooperantes Eric Gonyalons y Rossella Urru, de nacionalidad italiana. Los tres fueron liberados el pasado 18 de julio en el norte de Malí.

La joven, que usa bastón, ha señalado que aún está "en periodo de recuperación" y ha ha aclarado que el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 no le ha inquirido en ningún momento sobre las razones por las que fue liberada ni por el posible pago de ningún rescate.

Preguntada por los periodistas, Fernández ha señalado que no está muy segura de saber si quiere que exista una investigación judicial sobre lo ocurrido y que le gusta mucho la cooperación. "Hay mucha gente que necesita que se trabaje mucho para consigan ser autosuficientes", ha afirmado.

Además, ha señalado que los cooperantes deben seguir con su labor aunque, "según los países tienen que tener medidas de seguridad, un control y más cuidado". "Antes éramos intocables y ahora somos el objetivo porque estamos ahí simplemente, no por nada, no porque seamos más ni menos".

Fernández cree que el fenómeno es demasiado nuevo para saber quien debe ser responsable de la seguridad de los cooperantes. "Al final el quiera hacer trampa (y saltarse las normas de seguridad) lo hace", ha afirmado la colaboradora.

MIEMBROS DE DOS ONG

La cooperante secuestrada pertenecía a la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Extremadura, mientras que el mallorquín Enric Gonyalons, al que el juez también tiene previsto tomar declaración en el futuro, era miembro de la ONG vasca Mundubat.

El secuestro de ambos fue confirmado por el Ministerio de Información de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que aseguró que estaba trabajando con el Frente Polisario para lograr la liberación de los dos españoles y la italiana.

Los secuestradores entraron en el campamento en un vehículo 4x4 y atacaron el lugar. Gonyalons y un guardia saharaui fueron heridos por arma de fuego por sus captores. En diciembre, el MUJWA dio a conocer un vídeo en el que se podía ver a los tres cooperantes con vida.