Contraste en La Armuña: del todo a la nada en el cultivo de la lenteja

La leguminosa sufrió el azote de las heladas del mes de mayo, que arrasó parcelas de La Vellés, Pedrosillo o Villaverde; otras, sin embargo, poseen un aspecto envidiable, pero deben disminuir las temperaturas
Chema Díez

Fueron tan sólo dos o tres noches, pero a la postre resultaron decisivas para varias zonas de La Armuña. Las heladas del pasado mes de mayo dieron al traste con la producción de lenteja de La Vellés, Pedrosillo o Villaverde, entre otras, donde las parcelas dan una imagen desoladora porque nada puede recuperarse.

Las cosechadoras no harán su trabajo este año porque no hay nada que recoger y la producción de la leguminosa para la próxima campaña se verá reducida en torno a un 50 por ciento, dato que no ayuda en nada al sector dadas las circunstancias económicas que vive el sector.

Pero existe una parte positiva para los cultivadores de lenteja, y es que hay zonas donde el aspecto es envidiable porque las heladas no les afectaron aunque existe un riesgo: si los termómetros no disminuyen las temperaturas, la frondosidad y el buen aspecto que presentan, y por tanto su producción, pueden correr un camino parecido al resto y ser una catástrofe en toda regla.
“Desde luego, nunca habíamos visto nada parecido; en los últimos 40 años nadie recuerda una catástrofe de esta dimensión y que las heladas hayan afectado de este modo al cultivo”, apunta Nicolás Armenteros, director técnico de Legumbres de Calidad.
“Si llueve, sin tormentas”
Las precipitaciones también son una de las preocupaciones en el caso de que caigan mal, es decir si son tormentas que puedan dañar la lenteja que queda sana. Si llueve de modo normal, no habrá ningún problema porque aceptan el agua. Por tanto, si las temperaturas siguen altas, la planta debe buscar los mecanismos necesarios para encontrar la manera de mantenerse y eso puede terminar con ella. “Lo mismo ocurre con el ser humano cuando suda mucho, que debe beber agua si no quiere deshidratarse”.

Así, el sector debe esperar que las parcelas que permanezcan sanas obtengan una buena producción porque de lo contrario no podrá abastecerse a la población en esta campaña, que puede ser una de las peores, si no la peor de la historia. En momentos como éste, ver las parcelas arrasadas causa el desánimo y la contrariedad en los agricultores de la zona que ven cómo su trabajo se ha ido al traste por dos heladas que llegaron a destiempo y en un época completamente inusual.

Comienzo de la recolección
Por otro lado, los agricultores de la zona de La Armuña comenzarán a cosechar la lenteja en un periodo de 10 a 12 días con una curiosidad que no se ha dado nunca. La recolección comenzará en las zonas más lejanas de la ciudad, por lo que tendrán que esperar las parcelas más cercanas a la capital que se han visto más influenciadas por las precipitaciones de semanas pasadas.

Por tanto, la calidad de la lenteja que se recoja esta campaña no variará y mantendrá los parámetros de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lenteja de la Armuña que había recibido una mayor petición de siembra por parte de los agricultores. La Armuña, zona fértil de la provincia donde las haya, ha sufrido las inclemencias meteorológicas y muestra un contraste que pasa del todo a la nada en el cultivo de la lenteja.