Consejos para no dejarte la vista con los libros digitales

Libro digital

Leer es una práctica muy común. Si echas un vistazo en el metro o autobús, una gran parte de la gente lleva un libro, un 'ebook' o un periódico/revista en la mano. Y no solo eso, sino que también se lee en las casas, en los parques, en las piscinas, etc. Leer es cultura y con las nuevas tecnologías se hace muy sencillo tener siempre algo a mano, aunque sea para matar el tiempo.

Aunque en España se sigue leyendo más en físico porque a la mayoría le gusta más tener el texto delante en papel y poderlo palpar. Pero hay otros, por su parte, prefieren llevar una tableta o 'ebook' encima con toda su biblioteca, apuntes de la universidad o instituto e información varia.

 

Sea como fuere, si eres de los que utilizan un dispositivo electrónico -- tanto en su día a día como de forma esporádica -- tienes que tener cuidado con cómo lo usas, ya que si no tomas las medidas adecuadas, puedes acabar dañándote la vista. Para evitar graves problemas, en Portaltic hemos recopilado algunos consejos que debes seguir para no dejarte la vista al leer en un 'ebook' o tableta.

 

NO LO ACERQUES MUCHO A LOS OJOS

 

Un 'ebook' o una tableta son aparatos ligeros y se tiende a acercarlos mucho a los ojos con la excusa de que no pesan y se pueden tener en cualquier posición, pero esto no es ni mucho menos cierto.

 

Siempre que leamos en uno de estos dispositivos electrónicos tenemos que tenerlo a 30 centímetros de los ojos, es decir, a una distancia de, más o menos, medio brazo de adulto. Además, hay que tenerlo siempre por debajo de la línea de la mirada, de tal manera que ayude a tener una posición correcta del cuerpo cuando estemos leyendo.

 

ÚSALO EN LA POSICIÓN CORRECTA

 

Cuidar del cuerpo no es tontería y los 'ebooks' o tabletas no solo pueden llegar a afectar a los ojos, sino también al cuello, cabeza o espalda. Muy unido con el punto anterior, lo que debes hacer es mantener la distancia idónea entre aparato y vista – para evitar también dolores de cabeza – y no olvidarte nunca de la posición de tu cuerpo.

 

Si estás sentado, que será lo más habitual, mantén una posición cómoda en la que ni cuello ni espalda sufran. Espalda apoyada en el respaldo, lo más recta posible, hombros relajados y sin forzar el cuello.

 

Además, la posición en la que coges el aparato para leer también es importante. Salvo contadas excepciones, lo habitual es que esté preparado físicamente para leerse de manera vertical, pero si colocas la pantalla en horizontal beneficiará considerablemente a tu vista, ya que los ojos no tendrán que realizar tantos saltos de línea y seguirán un movimiento más natural y menos entrecortado.

 

VIGILA EL BRILLO DE LA PANTALLA

 

Otro aspecto que debes cuidar mucho es el tema del brillo de la pantalla. Siempre que leas cualquier cosa en una tableta o en un libro electrónico, configura el brillo de manera muy cuidadosa y no olvides que no has de ponerlo al máximo y dejar todo tu alrededor a oscuras, sino que tienes que compaginarlo bien con la luz que tengas a tu alcance.

 

El brillo nunca debe estar al máximo a no ser que estés en un exterior donde te llegue tanta luz natural que no veas nada sin subirlo. Al mínimo procura tenerlo solo en casa y en contadas ocasiones, ya que tampoco has de forzar la vista para leer. Lo ideal es que sea algo intermedio – entre el 30 y el 50% - y que a tu alrededor tengas alguna luz (nunca directa a la pantalla) que te ofrezca visibilidad extra.

 

CUIDADO CON LOS REFLEJOS

 

Muy ligado con el punto anterior está el tema de los reflejos. Éstos no son nada buenos para la vista y tendemos a subir el brillo bastante para evitarlos. Si estás en una zona en la que constantemente tienes muchos reflejos en pantalla, procura moverte a otra mejor.

 

Si utilizas gafas para ver de cerca, procura que los cristales tengan protección antirreflejos; lo notarás mucho y tendrás menos fatiga ocular.

 

MODIFICA EL TAMAÑO DE LETRA

 

Modificar el tamaño de la letra es uno de los puntos más cruciales para no dejarte los ojos cuando lees en el 'ebook'. ¿Haces el gesto de enfocar y/o te acercas mucho el aparato a la cara para leer? Tienes que variar el tamaño cuanto antes.

 

Poner una letra proporcionada a tu visión – ni muy pequeña por lo ya descrito ni muy grande porque tienes que cambiar mucho más de línea – reduce notablemente la fatiga visual, así como el escozor y sequedad de los ojos. Puede que no lo notes a corto plazo de forma exagerada, pero a largo plazo tus ojos lo agradecerán mucho.

 

SI USAS GAFAS NO LAS OLVIDES

 

Quizá a muchos esto les parecerá una tontería, pero no lo es. Mucha gente, sobre todo jóvenes, que utilizan gafas de cerca pese a ver más o menos bien no se da cuenta de que las gafas hay que utilizarlas siempre, se esté leyendo cinco minutos o una hora.

 

Lleva las gafas siempre encima, aunque sea para leer en el transporte público, y, como ya hemos dicho, utiliza si puedes cristales antirreflejos. Teniendo en cuenta lo que puede llegar a dañarse tu vista, no lo incentives olvidándote las gafas.

 

CUIDADO CON FORZAR

 

Hay que descansar los ojos cada 20 minutos para evitar forzar la vista y prevenir que defectos como la miopía o la hipermetropía aparezcan o vayan a más. Para ello, cada vez que llegues a esa franja de tiempo (más o menos, si te pasas un poco o te quedas corto ni te va a pasar nada) tienes que enfocar durante 20 segundos a cualquier cosa (preferiblemente objeto para que no se mueva) que esté a unos 6 metros de distancia de ti, parpadeando bastante para hacer que los ojos se lubriquen.

 

Además, cuando leemos no parpadeamos lo suficiente, por lo que no tengas miedo a utilizar lágrimas artificiales si notas que tus ojos están muy secos o te escuecen.