Congelación o bajada de impuestos en casi todas las capitales de provincia en 2015

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Los principales municipios de Castilla y León anuncian rebajas fiscales para 2015. Congelación de tasas, bonificaciones variadas e incluso reducción de impuestos en algunos casos son generales en los gobernados por el PP, y no tanto en los del PSOE.

El anuncio del alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, sobre la congelación de impuestos y tasas municipales ha rematado este jueves un movimiento casi generalizado en las capitales de provincia de Castilla y León; de hecho, todos los gobernados por el PP se han lanzado a anunciar congelación o rebajas fiscales para el año que viene, mientras que los del PSOE hablan de mantener la situación.

 

La avalancha de anuncios con las rebajas de impuestos para el año que viene no es casualidad porque coincide con el momento en que muchos ayuntamientos empiezan a trabajar en las ordenanzas fiscales para 2015. Tampoco hay que olvidar que muchos ya se han repuesto de los primeros años del plan de pago a proveedores, que no permitía tomarse la licencia de bajar impuestos; y que ya han quedado atrás las subidas de IBI decretadas desde el Gobierno central. Y, por supuesto, hay un último motivo que ha empujado a esta carrera de rebajas fiscales: la proximidad de las elecciones.

 

El más madrugador fue el de Ávila, que ya en marzo anunció una bajada del IBI para el año que viene, aunque quizás no pueda aplicarla hasta 2016. Y después han venido Salamanca, Burgos o Valladolid, que ya lo han hecho oficial, y Zamora o León, que se han manifestado en esa línea. Quedan fuera Soria y Segovia, gobernadas por el PSOE y que han asegurado que no es posible rebajar impuestos sin trastocar los ingresos, al menos, mientras no haya una nueva ley de financiación municipal. Y la pionera de las rebajas fiscales, Palencia, que en ¡2011! ya puso en marcha la congelación de impuestos.

 

En la mayoría de los casos se trata de congelaciones de impuestos y de introducir bonificaciones para determinados contribuyentes, fundamentalmente, familias y personas en dificultades, emprendedores, empresas de nueva instalación y jóvenes en paro que montan sus negocios; también pagan menos los que se acojan al pago fraccionado. A estos supuestos han recurrido Palencia, Salamanca, Valladolid... que han congelado sus impuestos o que subirán solo el IPC, caso León, cuya situación económica no permite ir más allá. 

 

A más se ha atrevido Ávila, que reducirá IBI e impuesto de vehículos, además de congelar varios más; Burgos, que reduce IBI, IAE y vehículos; y Zamora, que ya introdujo una reducción del tipo del IBI, y donde el equipo de Gobierno apunta a una congelación de tasas e impuestos para 2015.

 

Las excepciones, al margen del caso de León, las componen los ayuntamientos gobernados por el PSOE. Tanto Segovia como Soria no ven posible recurrir a la bajada de impuestos popular por dos motivos. Los primeros, porque consideran que han mantenido una presión fiscal baja, con bonificaciones para IBI e IAE, y porque ven imposible renunciar a ingresos en la actual tesitura de los ayuntamientos. Y en el caso de Soria aluden a una muy baja presión fiscal: su IBI es el tercero más barato de las capitales de provincia de España.