Confaes valora positivamente el fin del libro de visitas para acabar con la burocracia

Juan Manuel Gómez, presidente de Confaes (Foto: T. Navarro)

Esta decisión, tomada por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social,  estima además un ahorro para las empresas de alrededor de los 700 millones de euros.

La Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos, Confaes, ha destacado de manera positiva la orden ministerial publicada en el BOE en la que se elimina el libro de visitas para las inspecciones de trabajo. La decisión tomada por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que pretende acabar con la burocracia y simplificar los trámites administrativos, ha estimado un ahorro para las empresas de alrededor de los 700 millones de euros.

 

En opinión de Juan Manuel Gómez, presidente de Confaes, este tipo de medidas son necesarias para impulsar la competitividad de las empresas salmantinas, especialmente de las pymes, el tipo de empresa que más abunda en la provincia. “Muchos empresarios deben asumir unos costes de asesoría cada vez mayores porque tienen que cumplir una multitud de normas fiscales, laborales y administrativas, cuando las Administraciones Públicas pueden conseguir los datos por otras vías”, ha explicado.

 

En este sentido, Gómez ha recordado los esfuerzos cada vez mayores de las empresas para adaptarse a un entorno digital. “Las empresas hemos dado un salto importante para adatarnos a las nuevas tecnologías y sabemos que la Administración también ha hecho sus progresos, aunque de manera aislada. Todavía los organismos públicos son muy dependientes del papel, lo que origina un gran sobrecoste y una ineficiencia que nos penaliza a todos. Todos tenemos la imagen de las colas en las ventanillas de la Administración, del vuelva usted mañana y de las toneladas de papel que tienen que arrastrar los funcionarios a los archivos públicos”, ha lamentado.

 

Por este motivo, el presidente de Confaes ha solicitado al próximo gobierno estatal que “avance en medidas de simplificación administrativa y que genere un entorno favorable al desarrollo empresarial”, siguiendo el ejemplo que ha tomado el Ministerio dirigido por Fátima Bañez.

 

España es, según el Índice de Competitividad Global 2015-2016 elaborado por el Foro Económico Mundial que mide la competitividad de las empresas y la facilidad para realizar negocios, el trigésimo tercer país de la lista de un total de 140 naciones, al mismo nivel que Estonia o la República Checa. Dicho informe penaliza a España por su “elevada burocracia, un entorno macroeconómico incierto y la ineficiencia de su mercado laboral”.