Confaes, la organización que puso en evidencia el saqueo de Terciado en Cecale y Cepyme

La patronal salmantina descubrió como Terciado gastaba importantes cantidades de Cecale mientras la organización estaba en problemas y su sueldo ilegal de Cepyme. El tiemo le da la razón frente a quienes apoyaron a Terciado.

La salida de Jesús Terciado primero de Cecale y después de Cepyme, y su juicio ahora por apropiación indebida y falsedad por cobrar de la patronal de las pymes un sueldo millonario tienen un denominador común: Confaes. La patronal salmantina fue la primera en darse cuenta de lo que estaba ocurriendo en ambas organizaciones, incursas en graves problemas económicos y de gestión mientras su dirigente seguía negándolo en todos los órganos competentes.

 

Como integrante de Cecale, fue la patronal salmantina la que primero denunció los gastos suntuarios de Terciado, que disfrutaba de gastos de representación a cargo de las aracas de la patronal autonómica de Castilla y León casi sin límite. La denuncia presentada por Confaes en su día detalla que entre enero de 2009 y abril de 2012 Terciado gastó 29.920 euros con su visa de la patronal y que de esos hubo 2.788 euros gastados en su propia gasolinera y 4.616 euros en fines de semana.  A este escándalo hay que sumar que sus empresas cobraron de firmas a las que, como presidente, otorgaba contratos con Cecale.

 

Meses después de su salido, una auditoría externa hecha por KPMG dejaba al descubierto una gestión poco rigurosa que el nuevo presidente de Cecale, Santiago Aparicio, llegó a calificar de "absurda y un despropósito total". Incluía numerosos gastos, pero por encima de todo la compra de la millonaria nueva sede de Cecale que ha lastrado las cuentas de la patronal autonómica durante años.

 

A raíz de conocerse estos datos, el juzgado de Primera Instancia número 1 de Valladolid solicitó a la Fiscalía a través de un traslado de providencia que se investigue un posible delito de «corrupción en el sector privado» durante la etapa en la que Jesús Terciado fue presidente. Se trata "de esclarecer si Cecale reclamaba cuotas a las empresas por ser seleccionadas para prestar servicios y si estas aportaciones eran acordadas con la patronal como un porcentaje (del 10 al 20%) del total facturado por los servicios prestados. Es decir, si había un retorno de la subvención pública de la que supuestamente se beneficiaría la propia Cecale".

 

Todo esto le obligó a salir de Cecale, pero todavía se aferró a sus puestos en Cepyme y, por ende, CEOE. Sin embargo, la patronal salmantina también desbarató la táctica de Terciado para cobrar de la patronal de las pymes, lo que ahora le ha costado la apertura de juicio oral y las acusaciones por posibles delitos de falsedad y apropiación indebida. Una denuncia puso en evidencia que Terciado había cobrado más de 300.000 euros de Cepyme a través de dos de sus empresas. En realidad, era la punta del iceberg: Terciado estaba cobrando un sueldo simulando facturas por servicios a Cepyme que sus empresas nunca prestaron. Y que posteriormente se puso un sueldo de alta dirección, 140.000 euros al año, a espaldas de la organización.

 

El noviembre de 2015 eso le acabó costando el puesto al aparecer en prensa y ser posteriormente imputado por este caso. CEOE acabó forzando su marcha de la presidencia de Cepyme.