Condenan a 45 años y 5 días a los detenidos en la operación de Alba

Sentencia. Deben abonar una multa de cuatro millones de euros.
E. G.

La Audiencia Provincial ha condenado a los cinco detenidos en abril de 2009 en una operación contra el tráfico de drogas en Alba de Tormes a una pena conjunta de 45 años y cinco días de cárcel –nueve años y un día para cada uno– al sorprenderles con dos kilos de cocaína, con una pureza del 80%, según aseguró el perito durante la vista oral celebrada los días 2, 3 y 4 de este mes.

Además, el fallo recoge que los condenados deberán hacer frente a una multa de cuatro millones de euros –800.000 euros cada uno–.

En la primera sesión del juicio, uno de los cinco imputados y conductor del turismo donde se hallaron dos kilos de cocaína, B. R. M., aseguró que la mochila donde estaba escondida la sustancia no era de su propiedad sino que se la dejó un joven –al que según su versión recogió en Venta del Obispo– y que “abandonó el coche cuando otro vehículo me dio las luces”. Mantuvo la versión de que su viaje a Salamanca, procedente de una localidad de Toledo, era para “comprar una desbrozadora a un señor con el que quedó en el Corrillo”.

Su sobrino, E. C. R., –acusado de contactar con M. R. G. para acordar el presunto intercambio de droga– justificó su presencia en Alba de Tormes –donde supuestamente se debían reunir ambos vehículos para determinar la forma de entrada en Salamanca y el procedimiento para descargar la mercancía, que entregarían supuestamente a los hermanos Ríos, M. R. G. y J. L. R G.– alegando que es una localidad “por la que tenía que pasar para ir a Zamora, donde tenía previsto adquirir un perro de caza”, ya que “me dedico a la cría de perros”. Junto a este acusado viajaba, en el supuesto vehículo lanzadera, S. F. V., quien señaló que el motivo del viaje era para “acompañar a E. R. C. para comprar un galgo”, un viaje por el que conseguiría una comisión de entre 100 y 200 euros.

En cuanto a la implicación de los hermanos Ríos, M. R. G y J. L. R. G. ambos señalaron que su única ocupación es la compra de coches y la cría de perros. Respecto al dinero encontrado en sus respectivos domicilios –unos 216.000 euros–, aseguraron que “no iba destinado a adquirir droga”, sino que “nos lo prestó la familia” para una supuesta subasta a la que iban a acudir a Madrid para “comprar un lote de coches de alta gama”.

Durante las sesiones, uno de los peritos detalló que analizó dos envoltorios con 1.026 gramos y 1.022 gramos de cocaína, los cuales arrojaron una pureza del 80%.

Tras los interrogatorios, el Ministerio Público elevó la petición de cárcel de nueve a doce años para cada uno. La modificación se debió a que incluyó en la calificación final –que en la anterior calificación no contempló– el tipo agravado, al tratarse de una sustancia de notoria gravedad para la salud. Para este tipo de delitos con el tipo agravado la pena máxima es de doce años.

En su relato de los hechos, consideró acreditado que el viaje fue “concertado” y se hizo a iniciativa de M. R. G., que encargó una “droga buena para él y para su hermano”.

El fiscal consideró a los acusados como autores (bien de manera directa o por colaboración necesaria) de un delito consumado de tráfico de drogas.

Tras conocer el fallo a las 13.00 horas de ayer, los tres abogados que ejercen la defensa de los imputados están estudiando la posibilidad de recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo.