Condenados a penas de 2 años de cárcel tres responsables de Protos por el accidente de 2007 en Peñafiel

El conjunto de las indemnizaciones que habrán de abona suman 376.716 euros


VALLADOLID, 18 (EUROPA PRESS)

El Juzgado de lo Penal número 4 de Valladolid ha impuesto penas de dos años de prisión al enólogo de Bodegas Protos, José Carlos G.S, y dos trabajadores de la referida mercantil, Teótimo S.J.M. y José Ignacio C.A, como responsables del accidente laboral registrado en 2007 en la sede de la embotelladora, en Peñafiel, que se saldó con un fallecido y un herido grave como consecuencia de la caída de un montacargas.

En su fallo, la juzgadora considera a los tres citados autores de un delito contra la seguridad de los trabajadores, en concurso de normas con un delito de homicidio imprudente y otro delito de lesiones por imprudencia grave, con lo que, amén de la referida pena de privación de libertad para cada uno de ellos, acuerdo imponerles, en concepto de responsabilidad penal, el pago de indemnizaciones por importe global de 376.716 euros, con responsabilidad subsidiaria de Protos, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En el desglose de las indemnizaciones, 109.145 euros son destinados a la viuda del trabajador fallecido, Luis Ángel P.F, de 40 años; otros 45.477 euros a cada una de sus dos hijas, 8.268 euros a cada uno de los padres del operario muerto y 160.081 euros al trabajador César D.A, de 36 años, quien resultó gravemente herido a causa del accidente.

Aunque con los tres anteriores también compartieron banquillo Antonio Emilio G.P, responsable legal de la empresa Orona Ascensores, encargada del mantenimiento del montacargas, y los también trabajadores de dicha mercantil, Aquilino R.H. y Davir G.R, la jueza ha resuelto absolverles de todos los cargos.

RECURSO DE PROTOS

Bodegas Protos, tras conocer el fallo, ha mostrado su disconformidad y ha anunciado la interposición de un recurso de apelación tras apuntar que "todos los trabajadores usuarios del montacargas tenían indicaciones claras de contactar con la empresa responsable del mantenimiento ante cualquier incidencia".

Bodegas Protos recuerda además que el montacargas que cayó al vacío y provocó el fallecimiento y heridas de dos compañeros era mantenido por la empresa Orona Ascensores Cooperativa, "siendo esta la responsable del buen funcionamiento del mismo y acreditando su perfecto estado en las revisiones pertinentes".

Añade que ni la empresa ni ninguno de sus empleados dio orden de manipulación del montacargas tras el atasco sufrido por el mismo debido a una imprudencia en la colocación de la carga de uno de los trabajadores implicados en el accidente. "Queremos desmentir que la práctica realizada por los mismos, de desatascar el montacargas con ayuda de un cincel, fuese una práctica habitual en sus instalaciones, ya que jamás con anterioridad se había producido este hecho", precisan las mismas fuentes.

Por último, la embotelladora ha transmitido su desconsuelo por el accidente y reiterado sus condolencias a la familia de Luis Ángel y su apoyo a César.

Los hechos se remontan al 5 de octubre de 2007 y tuvieron por escenario las instalaciones de Protos en Peñafiel, donde el operario fallecido, Luis Ángel P.F, de 40 años, y el herido, César D.A, de 36, estaban transportando cajas de vino en palés, para lo cual utilizaron un montacargas, desde el nivel intermedio hasta el superior, de los tres niveles con que cuenta.

ATASCADO

El accidente se produjo al intentar bajar de nuevo el elevador hasta el nivel intermedio y comprobar que era imposible porque había quedado inmovilizado, ya que carecía de cierre perimetral y varias maderas habían quedado atascadas, haciendo cuña, entre el propio montacargas y el forjado por donde éste circula.

Fue entonces cuando ambos trabajadores sacaron la mercancía del elevador y se introdujeron en el mismo para intentar desencajarlo con la ayuda de un cincel, momento en que se produjo una pérdida de presión en el sistema hidráulico y la plataforma cayó al vacío desde una altura de unos seis metros, lo que provocó la muerte de uno de ellos y gravísimas lesiones a su compañero.

Las acusaciones, la pública y la particular, en representación del operario fallecido, coinciden en que el accidente pudo evitarse en el supuesto de que la plataforma hubiera estado dotada de cierre perimetral--tras el siniestro se corrigió tal circunstancia--, lo que habría impedido que la mercancía sobresaliera por sus bordes atascando el montacargas.

Entre otras irregularidades, los acusadores apuntan un deficiente mantenimiento de la plataforma, cuyo riesgo no había sido evaluado en el plan de prevención de riesgos laborales, y el hecho de que los trabajadores afectados no habían recibido formación específica sobre el uso del mismo ni tampoco un manual de instrucciones.