Condenada a 19 años por matar a su nieto recién nacido de dos golpes en la cabeza

Antes de loe hechos probados y tras cortar el cordón umbilical, la abuela llevó al bebé al cuarto de baño, poniéndole debajo del grifo de la bañera con intención de ahogarle, si bien ante la llegada al baño de la madre del bebé abandonó su propósito. El suceso ocurrió en Cuenca.

 

FUNDAMENTOS DE DERECHO

 

Entiende la Audiencia Provincial de Cuenca que los hechos probados son constitutivos de un delito de asesinato en el que concurre el agravante de alevosía, "la cual existe cuando el culpable comete el asesinato empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directamente a asegura la muerte" sin riesgo para el culpable.

  

"Concurre en este delito que es una acción voluntaria e intencional, y por tanto, dolosa y encaminada a producir la muerte de una persona, concurriendo en este caso como circunstancia que agrava los hechos la alevosía", aclara la sentencia.

  

Tras recordar que un jurado popular declaró probada en su veredicto la culpabilidad de la acusada, el fallo resalta que también concurre en este asesinato la circunstancia de parentesco.

La Audiencia Provincial de Cuenca ha dictado sentencia sobre el caso de A.F.M., la mujer acusada de asesinar a su nieto recién nacido en la localidad de Iniesta, condenándola a 19 años de cárcel como autora de un delito de asesinato con alevosía con la concurrencia de parentesco como circunstancia agravatoria.

  

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, es acorde al veredicto del jurado popular que el pasado jueves declaró a la acusada culpable de un delito de asesinato por quitar la vida a su nieto después de ayudar a dar a luz a su hija.

  

Para el cumplimiento de la pena de prisión se descontará el tiempo en el que la condenada ha estado privada de libertad, tanto por prisión provisional como por detención policial.

 

HECHOS PROBADOS

  

La sentencia considera como hechos probados que la hija de la ahora condenada, I.M.F., menor de edad entonces, dio a luz a un niño el 18 de febrero de 2013 en el domicilio familiar con la ayuda de su madre, A.F.M.

  

Tras cortar el cordón umbilical, la abuela llevó al bebé al cuarto de baño, poniéndole debajo del grifo de la bañera con intención de ahogarle, si bien ante la llegada al baño de su hija abandonó su propósito.

  

En ese momento, continúa la sentencia, se considera probado que la abuela se llevó al bebé a otra dependencia de la vivienda, donde le propinó dos golpes en la cabeza con intención de causarle la muerte, uno a nivel de la región frontal izquierda y otro en la región occipital, causándole un politraumatismo encefálico severo que le ocasionó la muerte.

  

Después de esto, procedió a ocultar el cuerpo sin vida del bebé debajo de la cama de su hija, y al día siguiente, tras envolver al bebé en una sudadera, y en compañía de su hija, se dirigió al mercado donde trabajaba y arrojó al niño por el enrejado de una acequia el cuerpo sin vida del bebé. Fue el 12 de marzo, casi un mes después, cuando se encontró el cuerpo sin vida del recién nacido.