Concejales del PP: 600.000 euros al año por un equipo invisible a los ciudadanos

Imagen de un pleno de esta legislatura.

La gran mayoría de los concejales del equipo de Gobierno termina la legislatura como auténticos desconocidos para los ciudadanos, y en muchos casos sin haberse hecho notar en los plenos. Solo seis de los 17 presiden comisiones y otros tantos tienen dedicación exclusiva. Un coste difícil de justificar para un equipo silente y eclipsado por su propio líder.

Celebrado el último pleno operativo de la legislatura, es momento de pasar revista al desempeño del equipo de Gobierno en la legislatura que terminará dentro de un mes, cuando tome posesión la nueva corporación. Y el balance bien podría ser nulo para muchos de los concejales 'populares' que, al margen del trabajo puertas adentro, son unos grandes desconocidos para una gran mayoría de los ciudadanos. Algo que abre el debate sobre la necesidad de un pleno tan extenso, remunerado como está actualmente y con la organización interna vigente.

 

Precisamente el organigrama interno es el principal motivo para dudar del papel de muchos concejales. El grupo popular ha estado compuesto por 17 más el alcalde. En esta legislatura las comisiones municipales se han dividido en siete áreas. Las presidencias de comisión se las reparten, además, entre solo seis concejales: Manuel García Carbayo, que preside dos, Fernando Rodríguez, Cristina Klimowitz, Julio López, Emilio Arroita y Ángel Lago.

 

Esto supone, de entrada, que una de las dedicaciones exclusivas que paga el Ayuntamiento, la de Enrique Sánchez-Guijo (concejal de Comercio) se queda sin 'mando', aunque es vicepresidente de la de economía; su coste para las arcas municipales, 63.746 euros en 2013 (último dato publicado). Y que muchos están sin un papel decisivo, a pesar de que otros cinco entran en vicepresidencias y participan en juntas de Gobierno, órganos remunerados de los que se nutren los que no tienen dedicación exclusiva.

 

El otro órgano remunerado es el pleno. Todos los concejales cobran del Ayuntamiento de Salamanca, el que menos, supera los 21.000 euros según el último dato facilitado en la web de transparencia, que es todavía el de 2013. Sin embargo, son muy pocos los que se han dejado oir en este órgano. Al margen del portavoz del grupo popular, Fernando Rodríguez, y del mano derecha del alcalde, Manuel García Carbayo, el resto de voces han sido una 'rara avis'. Casos como el del concejal de nuevas tecnologías, Daniel Llanos (22.441 euros en 2013), Adoración Barbero (23.928), Paz Pablos (21.429) o Clara Molina (24.107) son los más claros: su protagonismo en el diario de plenos ha sido, finalizada la legislatura, casi nulo.

 

Eso es algo que, salvo alguna excepción, no ha pasado en el grupo socialista donde el protagonismo ha estado más repartido y donde las voces más autorizadas como la de Joaquín Corona, Soledad Murillo, Toribio Plaza o Arturo Ferreras, además de la de Enrique Cabero, se han oido casi tanto como las del resto.

 

 

 

Detrás de esta situación está un mandato sumamente personalista en el que el alcalde Alfonso Fernández Mañueco ha eclipsado a buena parte de su equipo. Solo se han librado los citados Rodríguez y García Carbayo, y aquellos que tienen una parcela propia como el caso de Julio López (turismo y cultura), Jorge Recio (deportes), Gozo Merino (Juventud) o Carmen Bellota (educación) que, eso sí, muchas veces han tenido que ejercer en 'subsedes' como las fundaciones de educación, Espacio Joven o el Liceo donde han dado muchas de sus ruedas de prensa. Casi siempre lejos del salón principal del Ayuntamiento.

 

Esto ha convertido a muchos de los actuales concejales en unos desconocidos a pesar del importante coste que supone la actividad que, de puertas adentro y en mayor o menor medida, realizan cada uno. Según la encuesta publicada hace unos días por TRIBUNA, solo cuatro concejales resultan conocidos para más de un 10% de los ciudadanos; entre ellos están el alcalde, el jefe de la oposición y los ediles Rodríguez y Klimowitz. Sorprende que personas con una trayectoria como Julio López o Emilio Arroita estén por debajo o que un hombre de peso en el equipo de Gobierno como Carlos García Carbayo no pase del 2,6% de reconocimiento.