Con un estilo definido

Si hay alguien que manda cuando España se planta sobre un terreno de juego, ése es el balón.
T. S.

La selección española tiene tanto talento y recursos que eso le da la posibilidad a Vicente del Bosque de elegir entre diferentes planteamientos tácticos. Aunque a él le guste jugar con volantes más abiertos que los que utilizaba Luis Aragonés, el salmantino ha sabido disipar las dudas y adaptar sus ideas al dibujo con el que se encuentra más cómodo el equipo, el de cuatro medias puntas tras un único delantero, preferentemente Torres, mientras que Villa se escora para llegar al gol desde la izquierda. Pero aunque Torres, después de una operación hace dos meses, reaparció en Murcia, Del Bosque empezará sin el futbolista del Liverpool. Es algo que ya tiene prácticamente decidido porque quiere ir dándole minutos poco a poco.

Ante Suiza el equipo titular será casi en su totalidad el de Murcia, con la entrada de Sergio Ramos en el lateral. La duda puede estar entre Arbeloa o Capdevila en la izquierda. Es decir, cinco centrocampistas y Villa en punta. Xabi Alonso, y Busquets son un dúo casi inamovible para el seleccionador. Ponen la base, mucha base, para que diriga la orquesta Xavi y, más escorados, se muevan con libertad Iniesta y Silva, siempre dispuestos a acudir a los huecos interiores para desarticular a los mediocentros o los centrales. Con pequeños retoques el dibujo puede variar hacia un 1-4-4-2, o 1-4-2-3-1.

A partir de ahí empiezan las variantes, las alternativas y el hambre de quienes la representan, como Llorente, Navas o Pedrito. Estos dos últimos –que parecen haberle ganado la carrera a Mata por convertirse en el duodécimo hombre–, representan a esos extremos puros que pueden ayudar a desatascar cualquier partido. Tienen descaro, remate y ponen balones en el área que delanteros como el cachorro no desaprovechan. La virtud del técnico hasta ahora ha sido el saber combinar los dos estilos y poner por delante el que mejor le va al grupo por encima de gustos personales.