Con la pólvora mojada

Si no tiras a puertas no puedes ganar un partido. Parece una perogrullada, pero es la realidad. Por lo menos es lo que se vio ayer en el Municipal de Guijuelo. El Osasuna B pronto se puso por delante y tras la expulsión de Montero supo controlar muy bien el encuentro, mientras que el Guijuelo quería pero no podía, merodeaba el área pero no finalizaba.
ADRIÁN A. GARCÍA

Sorprendió María de inicio al colocar a Toni Miguel en el once inicial en detrimento de José Romero, aunque la mayor noticia estaba en la grada, ya que Koeman no estuvo ni sentado en el banquillo por decisiones técnicas, como señaló el técnico en rueda de prensa.

El partido comenzó de la peor manera posible para los intereses del Guijuelo. Habían transcurrido apenas cinco minutos de juego y el Osasuna B ya iba por delante en el marcador. Torres recuperó un balón suelto en el campo local tras un saque de banda, avanzó unos metros y con la zurda, su pierna mala, puso la pelota en la mismísima escuadra, tanto es así que quedó encajada en los hierros que sujetan la cruceta. Quizás Montero pudo hacer algo más, ya que llegó a tocarla, pero dio la impresión de estar todavía entrando en calor. Mala noticia para el Guijuelo, que aún estaba buscando su sitio en el campo.

Cuando el encuentro fue tomando temperatura, pudo empatar el conjunto local tras una jugada por la banda derecha, pero tras el centro de Mangas se estorbaron Leroy y Toni Miguel cuando lo tenían todo a placer para marcar.

Dos minutos después se cumplió la máxima que dice que cuando perdonas lo acabas pagando. Desafortunada pérdida de balón de Jonathan que aprovecha Timor para asistir a Mariano, que eleva el balón por encima de Montero, que termina derribándolo. Al ver que la vaselina no entraba, el colegiado andaluz Figueroa Vázquez decretó penalti y expulsión del guardameta local. De esta manera, Ímola, tras una semana con problemas físicos, hizo su debut como jugador del Guijuelo. Y no tuvo un mal estreno, ya que detuvo la pena máxima lanzada por Mariano, pero su rechace fue a caer de nuevo al 9 pamplonés para hacer el 0-2.

Mucho tenían que remar los de María si querían sacar algo positivo del partido. Por lo menos durante el resto de la primera mitad el partido se convirtió casi en un monólogo chacinero, pero sin llegar a concretar ocasiones claras de gol. Resulta curioso ver cómo a veces se juega mejor con diez que con once.

En el minuto 41 se produjo una nueva jugada polémica. Jugada calcada a la de la expulsión de Montero, pero en esta ocasión el árbitro no se atrevió a pitar penalti y dejar al Guijuelo con 9. Dos minutos antes el Osasuna B también se había quedado con diez tras la expulsión por doble amarilla del lateral Marcos al parar a Leroy durante un gran eslalon.

En la segunda mitad apenas se vio nada sobre el césped del Municipal. El Osasuna B salió a defender la renta de dos goles conseguida durante los primeros 45 minutos, mientras que el Guijuelo quería, pero no podía. De hecho su primer disparo a puerta fue en el minuto 80, con el gol conseguido por Garban.

Hasta entonces, dominio constante de los locales, pero sin profundidad, mientras que los rojillos lo dejaban todo a la inspiración de Mariano, el mejor de los suyos en el día de ayer. De hecho, todas las ocasiones claras llevaron su nombre. Primero, en el 48, al rematar un centro de Torres que se fue fuera por poco y, posteriormente, en el 64, al revolverse ante Tejedor y disparar potente a puerta, pero Ímola bien colocado salvó el peligro.

El Guijuelo mientras tanto seguía a lo suyo. Con Gascón sobre el campo y Chema muy activo, intentaban una y otra vez llevar peligro a la meta navarra, pero se chocaban continuamente con su sólido muro defensivo.

Ya al final, Chema se coló por el centro del campo, explotó su velocidad para escaparse de tres rivales y meter un buen pase interior a Garban, que controló y batió por arriba a Elías. De ahí al final, más de lo mismo y tres puntos que se escapan del Municipal chacinero.

De esta manera se ve cortada la racha del Guijuelo de cinco partidos consecutivos sin conocer la derrota y cede un puesto más en la clasificación para colocarse decimoctavo, a un punto de la promoción y tres de las posiciones de la permanencia.