“Competir y soñar son mis metas en la Final Four”

 
ISABEL DE LA CALLE

Vive los momentos previos al viaje a Valencia con la tensión propia del gran momento que va a disfrutar por segunda vez en su carrera, ahora al frente del Wisla. Realista y modesto como siempre, este salmantino ya universal asegura que la receta del éxito se basa en el trabajo, aprovechar el momento y una pizquita de suerte.

¿Cómo llega Wisla a la Final Four?
Bien. Por fin hemos tenido un parón de un fin de semana desde el 10 de enero en que llevábamos jugando dos e incluso tres partidos por semana y nos ha venido muy bien tanto física como psicológicamente. Además, por fin nos enfrentamos a la Euroliga como único objetivo, porque ha sido nuestra gran meta del año y eso nos ha podido perjudicar antes.

¿Cómo se explica la diferencia de rendimiento entre Liga y Euroliga?
Es muy complicado de explicar. Por supuesto, la normativa que nos obliga a jugar siempre con dos jugadoras polacas en la cancha nos ha afectado mucho, pero además la organización de la Liga es muy mala y el calendario está montado completamente al margen de la Euroliga. El presidente de la Liga polaca nos ha dejado bien claro que la prioridad es la competición doméstica y, después, la europea. De hecho, nos pusieron el partido por el quinto puesto el miércoles antes de la clasificación para la Final Four.

¿Está preparado el equipo para hacer frente a Ros?
Es muy complicado. Hay que tener en cuenta que ha ganado por diferencias escandalosas a grandes equipos. En su pista es casi intocable. Creo que siempre soy realista, aunque algunos digan que soy llorón. Por supuesto, todo es posible, pero somos conscientes de la dificultad.

¿Qué destaca de las valencianas?
Su defensa y su agresividad. Tienen una defensa durísima que encima se vendrá arriba con el pabellón lleno y todo el público a su favor. Además tienen una calidad de pase increíble porque es una plantilla espectacular.

¿Con qué se conformaría?
Competir y soñar son mis metas. Y todo eso ante tres equipos contra los que muy pocos conjuntos lo han conseguido. Con eso me vendría feliz.

¿Hay algún secreto para llegar por segundo año a la Final Four?
Quizá el grupo, que fue asequible y que supimos jugar los cuatro partidos importantes, ganando tres. Además, nos hicimos fuertes en casa, que es importantísimo. Todo esto, unido a una dosis de suerte que es fundamental.

¿Tienen algo en común este Wisla y su Avenida del pasado año?
No, la verdad es que bien poco. Quizá que las dos plantillas eran cortas y que los dos hicimos de nuestro feudo un fortín. Creo que es lo único.

¿Qué le parecen los enfrentamientos de los play off españoles?
Bueno, como siempre la ventaja de campo será fundamental, por lo que tanto Avenida como Ros parten a priori con ventaja en semifinales. Creo que quizá Rivas es el equipo que más flojo llega, aunque nunca se sabe si es porque en las últimas jornadas ya estaban pensando en el play off o porque realmente se les ha hecho larga la temporada. De todas formas, calidad tienen para luchar.

¿Con qué opciones ve a Avenida?
Estará en la final, es lo que deseo. Pero contra Ros lo tendrá complicado porque la ventaja de campo en esta ocasión es para las valencianas. Sin embargo, la dinámica de Ros ha sido distinta durante el final de temporada. Ellas están muy centradas en la Final Four, por lo que las salmantinas pueden aprovecharse.

Jordi Fernández anuncia su marcha tras una temporada después de un ciclo tan largo como el suyo, ¿alguna valoración al respecto?
Salamanca es una plaza difícil, con mucha presión alrededor, aunque es muy bonito entrenar allí. Es complicado decir nada más, sólo que si alguna vez vuelvo, espero durar un poco más (risas).

El año que viene: ¿su prioridad será mejorar en la Liga regular?
Aún estamos debatiendo en el club cuál debe ser nuestra prioridad, porque lo que está claro es que con los problemas que nos ponen, es muy complicado luchar por la competición nacional y la europea. Yo tengo una espinita con la Liga, pero aún hay que decidir. También hay que ver a cuántas jugadoras podemos retener porque la Final Four es un escaparate.