Como los anuncios del turrón… siempre llega antes de Navidad

Se trata del Rastrillo de los Pobres, una veterana iniciativa que permite comprar objetos y alimentos a buen precio y, al mismo tiempo, colaborar en una buena obra

El Rastrillo de los Pobres ha vuelto a abrir sus puertas en Salamanca. Hasta el prĂłximo domingo, 27 de noviembre, estarĂĄ a disposiciĂłn de los ciudadanos en las antiguas dependencias de la Ăłptica Paulino, en los soportales de la Plaza Mayor, nĂşmero 15.

Allí se venden “a precios económicos” objetos y alimentos donados por empresas y particulares con el fin de recaudar dinero para fines solidarios, tal y como ha señalado la concejal de Familia e Igualdad de Oportunidades del Ayuntamiento de Salamanca, Cristinas Klimowitz, quien ha visitado las instalaciones.

El volumen econĂłmico recaudado irĂĄ destinado a los gastos que se dan en el Comedor de los Pobres, que atiende a ciudadanos en situaciones de pobreza y de exclusiĂłn social. TambiĂŠn irĂĄ destinado a otras acciones sociales como la ayuda al pago de la vivienda y gastos de primera necesidad en familias necesitadas.

Cristina Klimowitz ha destacado que se trata de “el más antiguo” de los mercadillos con fines benéficos que suelen abrirse especialmente en esta época del año. “Es un referente en la sociedad salmantina, que contribuye en las ayudas a las familias más necesitadas”, ha añadido la edil.