Comienza mañana el juicio por el asesinato del chatarrero Jandri

Calificación. La Fiscalía solicita para el imputado 20 años de prisión y la acusación particular eleva la pena a 22 años. 16 de mayo de 2009. La víctima recibió disparos en el pulmón y el corazón
e. g.

Casi dos años después, el acusado por el asesinato del chatarrero de 65 años Alejandro Guerra Alonso, más conocido como Jandri se sentará mañana en el banquillo de los acusados de la Audiencia provincial.

Aunque está previsto que la vista oral, que se prolongará durante dos días, comience a las 10.00 horas, la declaración del imputado, cuya identidad responde a las iniciales F. S. J. se prolongará hasta bien entrada la mañana, ya que en primer lugar se celebrará la elección del jurado popular.

El acusado se enfrenta a una pena de 18 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía, a lo que se añaden otros dos años por tenencia ilícita de armas cortas de fuego y una multa de 200 euros por una falta por maltrato de obra, por pegarle una bofetada a la pareja de la víctima. A estas penas que solicita el Ministerio Público se añade una indemnización de 150.000 euros para la pareja de la víctima y 235.000 euros para los cuatro hijos del fallecido.

Por su parte, la acusación particular eleva las penas a 22 años de cárcel, mientras que la defensa solicita la libre absolución de su defendido.

Según el escrito de calificación de la Fiscalía, los hechos ocurrieron en torno a las 14.00 horas del día 16 de mayo de 2009, momento que el imputado F. S. J., más conocido como el Pelos acudió en compañía de un hermano hasta el vertedero del municipio de Calvarrasa de Abajo, donde los hermanos recogían chatarra. En el lugar se encontraron con el fallecido de 65 años, Alejandro Guerra Alonso, y su compañera sentimental, con los que al parecer los hermanos “no se llevaban bien por temas de recogida de chatarra”.

Tras mantener una conversación entre ellos, en un momento dado, según recoge el escrito de calificación, y “sin que hubiera ninguna circunstancia que evidenciase lo que iba a ocurrir”, el imputado sacó presuntamente una “pequeña pistola” y “disparó de cerca al menos dos veces contra el difunto, alcanzando el pulmón y el corazón”, produciéndose una muerte rápida debido a una hemorragia interna.

Tras los hechos, la compañera sentimental del fallecido, al percatarse de lo ocurrido, se dirigió al acusado y le dijo que se marcharan y que iba a avisar a la Guardia Civil. Entonces, el imputado supuestamente le propinó una bofetada.

La pareja de la víctima avisó al servicio de Emergencias de Castilla yLeón 112 que no pudo hacer nada por salvarle la vida a Alejandro Guerra Alonso.

Después de casi tres semanas de búsqueda, la Comandancia de la Guardia Civil de Salamanca consiguió detener al presunto autor de los disparos que acabaron con la vida del chatarrero. Las investigaciones llevadas a cabo por el equipo de la Unidad Orgánica de Policía Judicial determinaron que el imputado se refugió en la localidad zamorana de San Cristóbal de Entreviñas, donde reside parte de su familia.

Junto a F. S. J., fue detenido su hermano pero posteriormente quedó en libertad.

ElMinisterio Público señaló que el detenido, que permanece en el centro penitenciario de Topas desde su detención, no tiene licencia de armas, ni legalizada la que empleó, además de tener antecedentes por delitos de robo.