Comienza a levantarse

Por fin. Tras varios encuentros con la suerte adversa el Guijuelo volvió a la senda de la victoria gracias a su triunfo por 2-0 frente a la Gimnástica Torrelavega en un partido muy atascado, feo para el aficionado.
ADRIÁN A. GARCÍA

El primer tanto, llegado tras un rechace, define a la perfección lo que se vio durante los 90 minutos en el césped del Municipal. No obstante, en la situación actual del equipo da igual la forma de la que se consigan los tres puntos si estos suben al marcador al término de la jornada.

El partido fue malo en su primera mitad. El Guijuelo, quizás fruto de la ansiedad y para no arriesgar, abusó del balón en largo en busca de la velocidad de Garban y de Txoperena, pero sin precisión. Por su parte, la Gimnástica de Torrelavega, más combinativa, llevaba peligro en las incursiones de sus dos extremos a la espalda de los laterales, en especial por la banda izquierda con Javi, que trajo de cabeza a Jonathan Rosales durante los 90 minutos.

Rubén Pérez fue el protagonista absoluto de la primera parte para desgracia de su equipo. María Hernández, técnico chacinero, apostó por el jugador procedente del Alzira en banda derecha, pero el delantero vallisoletano no respondió a las expectativas. En sus pies estuvieron las ocasiones más claras del partido, pero inexplicablemente desperdició ambas con una facilidad pasmosa. La primera llegó en el 17, cuando tras un pase de Chema se plantó solo delante de Iván Crespo, pero su disparo con el exterior de la pierna derecha se fue muy desviado. La segunda, en el 33, fue igual de clara que la anterior. Garban disparó duro desde la frontal y el rechace del guardameta cántabro le cayó al espigado delantero, pero no logró contactar de lleno con el balón, que se fue mansamente a las manos del portero.

El paso por los vestuarios dio otro aire a la Gimnástica, que buscó la meta de un Montero inédito durante los primeros 45 minutos. A pesar no concretar ninguna ocasión clara de gol, sí es cierto que la sensación de peligro era mayor.

El juego se embarulló por momento y eso benefició al Guijuelo. De uno de esos revuelos llegó el primer tanto del partido. Un despeje de la zaga cántabra rebotó en Sergio Boix, que peleó hasta la saciedad la posesión del esférico, y cayó a pies de Chema en la frontal del área pequeña, que marcó a placer su primer gol como jugador chacinero. Paradójicamente el conjunto local se ponía por delante durante los mejores momentos de su rival, al que le pesó demasiado el 1-0.

El gol templó los nervios del Guijuelo, que dio un paso atrás en busca de una rápida jugada a la contra que sentenciara el encuentro. Con Garban, Chema y la salida de Juanma Torres, el peligro a la espalda de los defensas era inminente. Lástima que para los intereses chacineros el centrocampista navarro tuviera que ser sustituido mediada la segunda mitad por unos problemas físicos.

Sin juego elaborado
El partido avanzaba y el juego seguía embarullado, lo que le venía mejor al equipo que marchaba por delante en el marcador. Apenas se vieron grandes jugadas elaboradas durante la segunda mitad y la primera que se llevó a cabo tuvo como recompensa del gol. Gran jugada de Garban, que se escapa de los rivales que le salen al paso, apertura a banda para Mangas y su centro al segundo palo lo remató a la red Juanma Torres para hacer el 2-0 definitivo. Corría el minuto 82 y el partido estaba sentenciado.

Entre tanto, tres minutos antes el colegiado andaluz Vizuete Sánchez expulsó por roja directa a Lavín, que llevaba poco más de un cuarto de hora en el campo, por un pisotón a José Romero cuando éste se encontraba en el suelo, aunque aparentemente no hubo intención.

Gracias a esta victoria el Guijuelo sigue acechando los puestos de promoción y de salvación y evita descolgarse definitivamente. El Caudal Deportivo, en promoción, está a tres puntos, mientras que el primer equipo fuera de las posiciones de descenso es el Sporting B, con cuatro puntos de por medio. La próxima jornada hará que el conjunto chacinero viaje a Barakaldo a jugar un importantísimo partido ante uno de sus rivales. Después de su derrota del sábado ante el Lemona, el conjunto vasco ocupa el farolillo rojo del grupo y necesita ganar para volver a meterse en la pugna por la permanencia, de la que le separan siete puntos.