Comercios con historia: Muebles Huebra

(Foto: Patricia Hernández)

Muebles Huebra, comercio ubicado en la Calle San Pablo y fundado en 1836, es el establecimiento más antiguo de Salamanca.

Muebles Huebra puede presumir de ser el establecimiento más antiguo de Salamanca. Fundado por Rafael González de la Huebra en 1836, en sus inicios fue una ferretería en la que poco a poco se fueron incorporando otras novedades como las lámparas, ante inminente la llegada de la electricidad. Sin embargo, no fue hasta que su hijo Luis cogió las riendas del negocio, cuando este se convirtió en una tienda de muebles.

 

(Foto: Luis González de la Huebra)

 

Luis González de la Huebra es todo un referente en la historia de la ciudad. Presidente de la Cámara del Comercio y miembro fundador de la Plaza de Toros, no solo hizo del negocio lo que es hoy en día, sino que también lo convirtió en un referente de la Modernidad, al importar muebles, artículos de decoración o de fotografía de otros países como Francia. Por ello, se podría decir que contribuyó en la trasformación de una Salamanca rural a otra más moderna.

 

Además, la afición de Luis a la fotografía, despertó el interés del escritor americano Conrad Kent, cuando este se disponía a publicar un libro con imágenes de la Plaza Mayor. A partir de ahí, surgió una amistad que desembocó en otra obra: “Luis González de la Huebra y los orígenes de la Modernidad en Salamanca”.

 

Dejando a un lado la figura de Luis, la tienda, de cuatro plantas — solo dos están destinadas a la venta — y situada en la Calle San Pablo, sufrió una importante reforma en 1871, ya que antes de esa fecha, constaba de dos casas viejas, por lo que se tomó la decisión de unirlas. EL proyecto también incluía la reconstrucción de la fachada, llevada a cabo por el arquitecto José Secall, un amigo de la familia, y la construcción de una galería, que ya no exite. Mientras, durante la Guerra Civil Española, se pusieron las trapas y se cambiaron los escaparates.

 

Desde esa reforma, el edificio no ha sufrido ningún cambio, solo se ha modificado la decoración, aunque sigue habiendo “objetos que llevan aquí toda la vida”, nos cuenta Eduardo, quien heredó junto a otros dos hermanos el negocio de su padre Luis, del mismo nombre que su ilustre abuelo, por lo que son cuatro las generaciones las que se han puesto al frente de Muebles Huebra, aunque, desgraciadamente, “la quinta generación no está asegurada”.

 

Por otro lado, al preguntarle a Eduardo por cuáles cree que han sido las claves para que el comercio siga funcionando después de tanto tiempo, nos responde que “no hay ninguna clave, simplemente hemos tenido suerte, sobre todo en estos tiempos de crisis”. Y es que ni siquiera Muebles Huebra, que lleva funcionando la friolera de 178 años, es inmune a la actual situación económica: “El consumo ha caído bastante, osea que la cosa está muy mal ahora, no hay que negarlo”.

 

Sin embargo, una de las claves del negocio podría estar en que “mucha gente que ha pasado por aquí dice que nunca han visto nada igual”, ya que en la tienda se conservan auténticas reliquias que fueron importadas en la época del abuelo de Eduardo, quien nos enseña una figura de un negrito que fue comprada en 1870 y que no se vendió en su día, pero que ya no está en venta. “Algunos objetos los guardamos para nosotros, y si acaso se los venderíamos a algún amigo”. Aunque hay otros muchos que los clientes todavía pueden adquirir, entre ellos un mueble de nogal al que Eduardo mira con nostalgia: “estas cosas ya no se hacen. A lo mejor es porque a la gente joven no les gusta”.

 

(Foto: Patricia Hernández)

 

Por tanto, Muebles Huebra es un espacio en el que se mezclan objetos de varias épocas, entre los que destacan lógicamente los muebles, pero también las lámparas o los relojes. Actualmente, sus dueños también tienen un establecimiento en la Calle San Justo, donde venden equipamiento para comedores o dormitorios, pero que carece del encanto del situado en la Calle San Pablo.