COMARCA DE SALAMANCA. Los taxistas del alfoz apuestan por un área de prestación conjunta

Objetivo. Fevesa, que se muestra a favor porque considera la medida beneficiosa para los usuarios, solicita a la Administración que intervenga para acabar con los intereses puramente especulativos
E. BERMEJO

Los taxistas de las poblaciones limítrofes con la capital, integrados en Confaes, llevan tiempo solicitando un área de prestación conjunta metropolitana, una petición que se ha elevado al Consejo Rector del Transporte Metropolitano sin que, hasta el momento haya obtenido resultados positivos, dado que los taxistas de la capital se oponen a esta medida.

La Dirección General de Transportes, a quien se recurrió, a través del Consejo Territorial de Transportes de Salamanca para que arbitrara la situación, echó balones fuera y precisó que han de ser los propios taxistas los que se pongan de acuerdo, así como los ayuntamientos involucrados.

Según el colectivo Fevesa, que se muestra a favor del área de prestación conjunta por cuanto supondría a su juicio un beneficio para el usuario, dado que se trata de un servicio público, “el problema es convencer a los taxistas de Salamanca, que son el grupo mayoritario, y que no ofrecen más argumentos que los puramente económicos para oponerse a esta iniciativa”.

Ventajas: tarifa única
Su portavoz, Andrés Vicente, valora positivamente la medida por las ventajas que entraña, “como son precio único y mayor rapidez para conseguir taxi al dejar de existir áreas distintas. El inconveniente es que la asociación mayoritaria, Radio Taxi Salamanca, está en contra de esta propuesta por, desde mi punto de vista, puro interés gremialista y especulativo, es decir, anteponen sus intereses a los de los usuarios en un servicio que es público. Por otra parte, las administraciones competentes, es decir, Junta y ayuntamientos implicados, no toman la iniciativa, como es su obligación al ser un servicio público, y la dejan en manos de los taxistas”.

En este sentido, tal y como aseguran los profesionales del sector consultados por este diario, “los taxistas del área metropolitana se llevan la peor parte, ya que es materialmente imposible que puedan cubrir un servicio de 24 horas por lo que, al final, el usuario que vive en un municipio limítrofe tiene que recurrir a un taxi de la capital para que le desplace, algo que no podemos hacer nosotros”. En este punto se preguntan si no se infringe de algún modo la legalidad.

Claro que, por otra parte, los taxistas que prestan sus servicios en la capital aluden a lo que cuesta una licencia de taxi en cualquier municipio de la provincia y lo comparan con lo que les cuesta a ellos. “Es una diferencia totalmente desproporcionada. Y la pagamos nosotros, de nuestro bolsillo y con muchas horas de trabajo al día”, señalan.

Necesidad de arbitraje
En esta situación de tira y afloja, Fevesa reitera que se trata de un servicio público “y los taxistas no son los únicos que mandan. No se puede consentir que sean ellos los que impongan las normas, sino que es necesario que la Administración arbitre para que el sector sea viable y, a la vez, se beneficie el usuario”.

Es, pues, la Dirección General de Transportes la que tiene la última palabra, aunque el Consejo Rector del Transporte Metropolitano se lavara las manos y no escuchara a los representantes de Confaes, de Fevesa o de UGT que estuvieron presentes en la reunión. El último de ellos aseguró que no se trata sólo de dinero, sino que es también un servicio público. Y todos coincidieron en señalar que un área de prestación conjunta supondría una tarifa única, sin cambios en el precio final al llegar a un punto concreto del recorrido, que es lo que ocurre ahora cuando el vehículo traspasa la línea del término municipal de Salamanca. “El área metropolitana está lo suficientemente bien definida para que no sea necesario un cambio de tarifa”, concluyen.