Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio pregunta al Ayuntamiento por la rehabilitación del Puente de Enrique Estevan

(Foto: Chema Díez)

La Asociación se ha dirigido a la Junta de Castilla y León interesándose por la solicitud para la declaración como Bien de Interés Cultural del puente, realizada en diciembre de 2012.

La Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” ha preguntado al Ayuntamiento de Salamanca por el estado en que se encuentra la tramitación administrativa de adjudicación y ejecución de las medidas propuestas en el estudio realizado por la empresa INES; por la dotación de partidas económicas correspondientes que cubran el presupuesto de la rehabilitación; por la adopción de medidas complementarias para el mantenimiento periódico de la infraestructura; por la recuperación de su estética original; por el control del uso del Puente de Enrique Estevan; y por la colocación de señales identificativas y explicativas en el entorno que divulguen información histórica y artística.

 

De igual forma, la Asociación se ha dirigido a la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural para conocer el estado en el que se encuentra la declaración como Bien de Interés Cultural, a raíz de la solicitud formulada el pasado mes de diciembre por “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” para  la catalogación y protección de este puente.

 

Antecedentes

La Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio”, en años anteriores, informó sobre el estado de conservación que presentaba el Puente Enrique Estevan por la afección del óxido y la corrosión a la estructura, la pérdida de elementos, etc. Una situación que ha obligado al Ayuntamiento de Salamanca ha encargar un “Estudio Estructural del Puente Enrique Estevan” firmado por la empresa “INES ingenieros consultores”.

 

Esta Asociación considera que el Ayuntamiento "debería ser más proteccionista que la propuesta del citado estudio y profundizar en el mantenimiento periódico que evite intervenciones de magnitud como la anunciada; debería corregir las medidas que habitualmente se toman para la eliminación de placas de hielo en la vía pública; debería trabajar en pro de la catalogación y protección, de acuerdo con su valor histórico, urbanístico, artístico e ingenieril; debería realizar una revisión estética y de iluminación para acercarse a los cánones originales; y debería controlar el uso por parte de vehículos privados y de gran tonelaje".

 

"La propuesta de reducir el límite de velocidad hasta los 30 km/h para reducir la carga estática de los vehículos contra la estructura (medida que puede ser adoptada en cualquier momento, pero que ahora está siendo retrasada), es insuficiente puesto que no contempla situaciones de atasco o bloqueo en las que dos o más autobuses cargados pueden encontrarse sobre el puente, ni limita el uso general por parte de todos los vehículos que actualmente lo utilizan. Recordemos que tras la construcción del Puente Príncipe de Asturias se ha reducido significativamente la necesidad de mantener en uso esta infraestructura; considerándose como adecuada para el tránsito peatonal y para mejorar la movilidad en transporte público", han indicado desde la Asociación.

 

El Puente de Enrique Estevan

El próximo 22 de octubre, esta infraestructura cumplirá los cien años de su entrada en servicio, siendo uno de los pocos testimonios de la Arquitectura del hierro en Salamanca y merecedor del trato y de la protección propios de un bien patrimonial de primer orden.

 

En este puente se conjuga la utilización de nuevos materiales (hierro fundido, hierro forjado, acero) y de elementos decorativos neomudéjares  propios de las corrientes artísticas del momento (eclecticismo historicista), siendo importante destacar la contribución de los talleres de la Fundición Moneo a su realización.

 

El Puente de Enrique Estevan supuso no sólo un nuevo punto de conexión con la margen izquierda del río Tormes, que hasta el momento sólo era posible a través del Puente Mayor o Puente Romano, también fue uno de los hitos más destacables de la renovación urbanística y la modernidad de la ciudad de Salamanca. Asimismo, la realización de este proyecto en su época, defendido por el edil Enrique Estevan, supuso la salvaguarda del Puente Romano, que en principio se pretendía modificar o derribar para ampliar la comunicación viaria.