Ciudadanos por el Patrimonio alerta sobre los daños que causa la lluvia en los monumentos

La asociación solicita que los edificios cuenten con un sistema de canalones y bajantes que eviten humedades en fachadas y sillares. Y se muestra preocupada por el estado de Convento de las Agustinas, la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, la Iglesia de San Benito y la Iglesia de San Esteban o el Palacio de Monterrey.
 

La Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” se ha dirigido a las Administraciones competentes en materia de patrimonio histórico para que éstas pongan especial interés, junto a los propietarios, en corregir los daños que el agua de lluvia causa sobre la piedra arenisca.

 

Reclaman que esta cuestión (la afección del agua y de la humedad a los elementos constructivos y decorativos), junto a la urbanización de los entornos, "debe priorizarse en las actuaciones que se realizan para mejorar la conservación de los monumentos". Consideran que los monumentos deben contar con "un buen sistema de canalones y bajantes, que recojan y viertan el agua hacia la red de alcantarillado", y que dicho sistema reciba mantenimiento y revisión de forma periódica. Abordar esta cuestión permitiría mejorar sustancialmente la conservación del patrimonio histórico-artístico de Salamanca, según la asociación.

 

A raíz de las últimas lluvias, por ejemplo, han podido comprobar una "grave deficiencia en los canalones instalados no hace demasiado tiempo sobre la fachada principal del Convento de las MM. Agustinas". Y explican que una mala conexión entre dos tramos de canalón da lugar a una fuga de agua que permanentemente vierte sobre dicha portada, afectando gravemente a su conservación debido al material y a su orientación.

 

Actualmente se están realizando obras de reparación del tejado de la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, "cuyos sillares inferiores se encuentran muy afectados por la humedad, especialmente tras la urbanización de su entorno, lo que hace necesario que esta iglesia también cuente con un sistema de canalones y bajantes que alejen el agua de lluvia de los sillares inferiores y viertan hacia la red de alcantarillado", explican desde Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.

Por otro lado, informan de que las gradas inferiores situadas entre los contrafuertes, tanto en la Iglesia de San Benito como en la Iglesia de San Esteban (Convento de los Dominicos), y "a pesar de encontrarse cubiertas por placas de pizarra, se encuentran afectadas por la lluvia, al carecer dichos monumentos de un sistema de canalones y bajantes que eviten que el agua vierta sobre estas zonas de los edificios". Debido a su orientación, además, la humedad permanece durante bastante tiempo generando la aparición de líquenes.

 

Otros monumentos, también considerados Bienes de Interés Cultural, que padecen la acción del agua de lluvia son la Capilla de la Venerable Orden Tercera de los Franciscanos, "sobre sus sillares inferiores se vierte agua desde gran altura", y el Palacio de Monterrey, donde ocurre una situación semejante "al caer el agua libremente desde gran altura, lo que perjudica a la ventana inferior de la fachada situada al Este".