Ciudadanos impone a Mañueco una bajada de impuestos testimonial y selectiva

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, durante el anuncio de las medidas fiscales. Foto: T. Navarro

El Ayuntamiento anuncia la rebaja al 50% de la tarjeta de residentes de la ORA, que afecta a 1.700 usuarios y que les ahorrará 400.000 euros, y la bonificación al 95% de la tasa de apertura de negocios. El alcalde explica que se logra "que los salmantinos tengan más dinero en el bolsillo" pero está lejos de la rebaja que le habían pedido PSOE e insinuado Ciudadanos.

El equipo de Gobierno ha presentado esta mañana la anunciada rebaja fiscal para los próximos años. Un acuerdo que forma parte del pacto programático firmado con Ciudadanos y que le permitió a Fernández Mañueco repetir en la alcaldía, que se cumple, pero en el que C's no ha negado que querría haber sido más ambicioso. Y es que se limita a rebajar dos tasas, una medida de corto recorrido porque afecta solo a algunos contribuyentes y de escaso calado económico, 430.000 euros es la previsión, lejos de los 4,5 millones de euros/año que podrían haber llegado a los bolsillos de los salmantinos con solo deja de aplicar el recargo del IBI.

 

Las medidas fiscales se resumen en lo ya conocido: no se tocan los cinco principales impuestos ni las tasas y precios públicos. Quedan congelados de cara a 2016 y durante toda la legislatura, como le había exigido Ciudadanos, y el guiño a los contribuyentes se limita a reducir dos tasas después de años de subidas de impuestos y de presión fiscal. La bajada que se anuncia se podría calificar de pírrica porque no supone ni el 0,5% del presupuesto del Ayuntamiento a pesar de que anuncia superávit y su nivel más bajo de endeudamiento de la historia.

 

Baja la tasa de la tarjeta de residentes de la ORA, el documento que permite a los vecinos aparcar en determinadas calles próximas a sus hogares a un precio más reducido que el del tiquet de la zona azul. La tarjeta era, eso sí, la más cara de Castilla y León: 147 euros al año. Ahora se rebaja un 50% para los próximos cuatro años y se queda en 73,5 euros. Esta medida solo afectará a los usuarios de esta tarjeta, 1.760 personas, y tiene un efecto limitado: el cálculo se queda en 400.000 euros al año, esos 73 euros por tarjeta.

 

La otra bajada es la de la tasa de apertura de primer negocio y la tasa de instalación de rótulos. Pensando en facilitar la vida a los emprendedores, se rebaja esta tasa al 95% con lo que queda como testimonial. El cálculo del ahorro es variable, pero el Ayuntamiento estima que los emprendedores dejarán de pagar 30.000 euros/año, aunque eso depende del número de negocios que se abran.