CIUDAD RODRIGO. Un tiempo desapacible desluce la tradicional feria de San Andrés

Poca categoría. La feria mantiene el perfil bajo de las últimas ediciones: como actos específicos incluyó una actuación musical, degustación de carne y la exposición de trabajos de varios artesanos
mondrián / david rodríguez
Los tiempos han cambiado, y con ellos las ferias tradicionales que acogía Ciudad Rodrigo durante el año. Pero quizás el cambio que ha sufrido la última (cronológicamente) del calendario, la de San Andrés, ha sido excesivo. Únicamente tres o cuatro actividades concentradas en un período de dos horas no parecen honrar la tradición que tuvo en su día esta feria.

Durante el día de ayer, y coincidiendo con el propio día de San Andrés (algún año se ha celebrado en fin de semana para atraer más público), Miróbriga volvió a celebrar esta feria que antaño era de exaltación ganadera. En la de ayer, ni un solo animal se pudo ver durante la jornada. Al menos, en alguna ocasión anterior, hubo una exhibición de cetrería que hacía que hubiera algún animal vivo, pero ayer ni eso.

Lo cierto es que las inclemencias del tiempo marcaron de forma notable el desarrollo de la feria de San Andrés, ya que la jornada no invitaba a pasar demasiado tiempo en la calle. A pesar de ello, entre las huertanas que cada martes acuden a la plazuela del Buen Alcalde, y los artesanos instalados en la Plaza Mayor, ambos colectivos pasando notable frío, le dieron cierto lustre a la jornada.

Uno de los pocos puntos positivos de la Feria de San Andrés de este año ha sido el hecho de que cayera en martes, lo que ha permitido la coincidencia con el habitual mercado franco de este día de la semana. Desde tiempos inmemoriales, y haga calor, frío o lluvia, las huertanas de las riberas del Águeda suben con sus productos a la plazuela del Buen Alcalde. Sólo en días de lluvia, o en los que hay notable amenaza de ella, se refugian en los soportales de la plazuela, como fue el caso del día de ayer. Pero allí estaban con sus productos, con todo tipo de frutas y verduras, con las últimamente muy demandadas aceitunas, y con algún elemento típico como son los botijos, también dispuestos para la venta. Y cómo no, las castañas, higos o nueces propios de estas fechas en las que nos encontramos.

Simultáneamente, la Plaza Mayor acogió a varios artesanos instalados especialmente para la jornada de ayer. Estaban agrupados bajo dos carpas, que se quedaron quizás pequeñas para dar cobijo a todos ellos. En las mismas se pudieron encontrar productos alimenticios, como quesos, licores, bacalao, o todo tipo de dulces, muy demandados. También se podía encontrar en esas carpas una gran variedad de artesanía, como filigrana charra, bisutería de vidrio y plata, mantas (incluyendo unos saquitos térmicos), y unos originales carros de madera en miniatura.

A la celebración de la festividad de San Andrés también se sumaron varias integrantes del grupo de mujeres Amanecer, que ofrecieron una exhibición de bolillos, además de exponer varias puntillas y abanicos realizados por ellas.

Por todos los puestos, tanto los de la plazuela como de la Plaza Mayor, se dieron una vuelta el alcalde, Javier Iglesias, parte de la Corporación Municipal, y los diputados provinciales María Concepción Miguélez, Manuel Martín, Jesús María Ortiz, y Eloy García Sánchez.

La mañana en la Plaza Mayor la debía amenizar el grupo Mayalde con una actuación. Sin embargo, por el riesgo de que lloviera se trasladó al teatro Nuevo, donde registró un gran éxito. El teatro estaba prácticamente lleno y el grupo logró gran complicidad con el público.

Durante la mañana, también hubo tiempo para realizar una degustación de carne de morucha en la Plaza Mayor de la localidad, preparada por los alumnos del curso de Ayudante de Cocina de los Programas de Cualificación Profesional Inicial. Hasta la degustación se acercaron numerosos mirobrigenses y comarcanos, ya que, como suele ocurrir todos los martes del año, Ciudad Rodrigo congrega a numerosos vecinos de los pueblos de alrededor. Junto a la carne, todos ellos disfrutaron de un buen vino español en esta feria que, aunque sin ganado como antaño, intenta al menos perdurar en el tiempo con otro formato.