Cinco mil familias salmantinas carecen de ingresos para cubrir sus necesidades

Nueva pobreza. Cáritas Diocesana se ve desbordada por las consecuencias de la crisis con más personas a las que atender y un notable descenso en las donaciones.
MARÍA SÁNCHEZ

Con la situación económica actual el número de familias sin ningún ingreso aumenta y ya alcanza la cifra cinco mil en toda la provincia. De ellas, más de cuatro mil reciben ayuda de la organización Cáritas Diocesana, a pesar del importante descenso de donaciones registrado en lo que va de año.

La organización católica, que presentó ayer la memoria de atenciones y actividades de 2009, destinó cerca de tres millones de euros a proyectos sociales durante el pasado año, una cifra que debería ser muy superior en 2010, debido a los momentos de dificultad económica que atraviesa el país y por la que se ven afectados ciudadanos que nunca han tenido problemas para comer o tener una vivienda digna, pero que en estos momentos carecen de todo lo necesario.

Para el delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Salamanca, Moisés Sánchez Ramos, esta “nueva pobreza” se asienta detrás de la crisis debido a que existe un modelo de bienestar que “no ha logrado disminuir las diferencias y necesidades, sino que las ha aumentado”.

A pesar de que Sánchez Ramos ve la crisis como una oportunidad para “ver un mundo nuevo en el que el valor fundamental sea la gratuidad”, la situación de Cáritas puede convertirse en peligrosa por el considerable descenso de los donativos en lo que llevamos de año.

Los esfuerzos se multiplican, al igual que las personas con dificultades, ya que hace cinco o seis años, según la directora de Cáritas Diocesana de Salamanca, Carmen Calzada Feliu, “muchas de las familias contaban con algún miembro dentro del mercado laboral”, y que por el contrario, en la actualidad “cinco mil familias no poseen ningún tipo de ingreso”, señaló Calzada. A lo que hay que sumar los más de tres mil autónomos que ha perdido la provincia de Salamanca, por el mismo motivo.

Nuevas medidas económicas
Desde Cáritas critican las nuevas medidas del Gobierno, en las que según la directora, Carmen Calzada, “van a perder los que menos tienen”, ya que hizo referencia a los pensionistas, a la retribución de cuatrocientos euros para los trabajadores y a la retroactividad del pago por dependencia.

Esta organización humanitaria católica realiza múltiples servicios a la comunidad, como la atención primaria o acogida, un proyecto al que se destinaron cerca de cuatrocientos mil euros durante el año pasado, o la inserción laboral, gracias a la cual, doscientas cuarenta y siete personas han encontrado empleo.

La infancia, la inmigración o el sida son algunos de los pilares fundamentales de la atención que presta Cáritas a los necesitados, algo que para el delegado, Moisés Sánchez, es “el mayor signo de credibilidad”.