Científicos desentrañan los secretos de los retratos de momias que realizaban los romanos hace más 2.000 años

Retratos de momia

Un equipo de investigación de la Universidad de Northwestern ha empleado sofisticados instrumentos científicos para investigar los detalles de los materiales y métodos utilizados por los artistas romanos en Egipto para pintar retratos realistas de momias, hace más de 2.000 años.

Los retratos de momias estudiados están muy bien conservados y son pinturas extremadamente realistas de individuos fallecidos, según han indicado los científicos. En este sentido, han señalado que cada retrato se habría ido incorporado en las envolturas de la momia o se coloca directamente sobre el rostro de la persona.

Estos cuerpos fueron excavados hace más de 100 años en el sitio de Tebtunis (ahora Umm el-Breigat) en la región de Fayum de Egipto. El conjunto se encuentra ahora en la Phoebe A. Hearst, en el Museo de Antropología de la Universidad de California, Berkeley.

Los expertos destacan la importancia de este arte ya que, según han indicado, estos rostros pintados son considerados como antecedentes del retrato occidental.

El autor principal, Marc Walton, y su equipo han hallado pistas, tras dos años de investigación, sobre las formas de superficies subyacentes de las pinturas y colores. Los nuevos datos, cuando se combinan juntos, proporcionan a los investigadores una evidencia muy fuerte en cuanto a cuántos de los 15 retratos de momias y otras pinturas se hicieron en las mismas tablas o tenían un mismo origen.

Los investigadores, que han presentado los resultados durante la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), han identificado los pigmentos utilizados por los artistas y el orden en que se aplicaron las pinturas, así como en qué regiones, los materiales y el estilo de pinceladas.

Los detalles de los pigmentos y su distribución llevaron a los investigadores a la conclusión de que tres de las pinturas probablemente provenían del mismo taller y pudieron haber sido pintadas por la misma mano.

Este hallazgo ayudará a los científicos, conservadores de arte e historiadores a entender mejor cómo evolucionaron las técnicas de pintura en el Imperio bizantino y más allá.

"Se encontró que los pigmentos de tierra y hierro muy probablemente vinieron de Ceos, en Grecia, el cable rojo de España y el sustrato de madera sobre la que se pintan los retratos vinieron de Europa central. Además, se sabe que los pintores utilizaron azul egipcio de una manera inusual para ampliar su espectro de matices", ha explicado Walton.