"Che, qué bueno que viniste"

Una docena de salmantinos, emigrantes en Argentina desde hace medio siglo, regresa a casa

“Salamanca ha cambiado pero sigue siendo hermosa”, así lo destaca Amparo García, una mujer de 82 años que nació en Salamanca y que tuvo que emigrar a Argentina siendo una niña de once años.

Ahora, 71 años después, ha podido regresar a la que fue su casa y recordar “cada momento de su infancia” gracias a la Operación Añoranza, que un año más se lleva a cabo en Salamanca gracias a la colaboración de Diputación Provincial y Ayuntamiento de la capital.

Junto a Amparo García, visiblemente emocionada, han regresado otros once salmantinos que pasaron por una situación similar y que hasta el 10 de octubre estarán en Salamanca recordando su pasado.

Antonio Andrés Montero, otro de los participantes, señala: “He vuelto después de 60 años y es bárbaro, estoy muy contento y muy agradecido, volver a Salamanca y volver al pueblo va a ser algo maravilloso”.

Durante los próximos días tendrán visitas guiadas por la capital salmantina y por la provincia, además disfrutarán de días sin actividades programadas para que puedan permanecer en sus lugares de origen, junto a familiares.

De los asistentes, Amparo García, procedente de Buenos Aires y que nació en Salamanca, es la más veterana de Operación Añoranza. El más joven, Manuel González, de 61 años, que también vive en la zona de Buenos Aires.

Cuatro de los presentes nacieron en Salamanca capital, dos en Garcibuey y uno en cada uno de los municipios Valdefuentes, Mieza, Cepeda, Horcajo de Montemayor, Valdelacasa y Parada de Rubiales. En cuanto a sus lugares de residencia actuales, ocho viven en la zona de Buenos Aires y cuatro en Mar del Plata.

Son tiempos lejanos, pero los recuerdan. Son aquellos en los que jugaban, siendo niños, por las calles y plazas de Salamanca capital o en los pueblos de la provincia.