Charrosfera organiza una charla introductoria al mundo del hardware libre y la robótica

"¿Quieres ser como MacGyver? Conoce Arduino" se desarrollará en el Centro Julián Sánchez El Charro el sábado, 22 de marzo, a las 11 horas.

JPA/DICYT En una época de creciente sofisticación tecnológica como la actual puede sorprender que una persona sin grandes conocimientos técnicos pueda dedicarse a programar sus propios robots, que le permitan tener una alarma casera o manejar electrodomésticos desde el móvil. Eso es lo que consigue Arduino, un pequeño cerebro de robot que puede tener todas las aplicaciones que sea capaz de desarrollar la imaginación de sus usuarios. La asociación de nuevas tecnologías Charrosfera ofrece este sábado, 22 de marzo, una charla introductoria para todo tipo de público.

 

“Arduino es una placa, es decir, el cerebro de un robot, la parte esencial que te permite hacer algo de robótica a partir de sensores”, explica a DiCYT Carlos Álvarez Novoa, presidente de Charrosfera y encargado de impartir la conferencia. Básicamente, Arduino controla la entrada y la salida de datos, de manera que recoge la reacción de un sensor y programa una respuesta.

 

El concepto de hardware libre en el que se basa Arduino es similar al de software libre, un término más extendido. En este caso, los planos están disponibles y los componentes, libres de patente. “Aunque Arduino viene ya montado, también te puedes comprar los componentes por separado”, indica Carlos Álvarez. Cada uno de los usuarios puede aportar mejoras de la misma forma que en software libre puede mejorar el código de programación.

 

Las aplicaciones son ilimitadas. Ya existe un Ardupilot para el control de drones e incluso una versión de la placa llamada LilyPad que es “lavable”, de manera que se puede incorporar a ropa y crear, por ejemplo, camisetas que detectan el sonido y cambian de color cuando sube o baja el volumen en una discoteca.

 

Aplicaciones domóticas

 

“Las placas tienen tamaños diferentes, así que puedes instalar un pequeño Arduino en el cuadro eléctrico de casa para que suba los interruptores si se va la luz”, pone como ejemplo el presidente de Charrosfera.

 

Precisamente, las aplicaciones domóticas se encuentran entre las más habituales, como cerrar automáticamente una ventana para evitar el ruido del exterior si un sensor detecta que va a pasar un tren o controlar el estado del jardín por medio de sensores de humedad. Además, la posibilidad de conectar Arduino a internet a través de wifi es muy útil: si tenemos una fuga en el baño, Arduino nos puede avisar enviando un email.

 

Los organizadores han titulado la charla de una manera muy sugerente: ‘¿Quieres ser como McGyver? Conoce Arduino’. El popular personaje de la serie televisiva de los 80 utilizaba métodos ingeniosos para resolver sus problemas, pero seguro que también habría aprendido algo en este encuentro, que se plantea simplemente como una primera toma de contacto para explicar qué es Arduino para todos los públicos. Más adelante, los interesados podrán desarrollar dos talleres prácticos.

 

Filosofía del reciclaje

 

Uno de los aspectos más destacados de la filosofía que promueve el proyecto de Arduino es el reciclaje, en el sentido de que se pueden aprovechar viejos componentes electrónicos para desarrollar nuevos artefactos. Por ejemplo, “las impresoras tienen motores y, en lugar de tirarlas cuando no funcionan, podemos aprovecharlos para otros usos”, señala Carlos Álvarez.

 

¿Por dónde empezar para introducirse en el mundo de Arduino? Consultar la página web del proyecto, que tiene contenidos en español, es fundamental. A partir de ahí, no se necesita mucho: el Arduino, un cable USB para conectarse al ordenador y un ordenador para programarlo. En realidad, no hay que saber mucho de programación ni de electrónica, basta con copiar, asegura Carlos Álvarez, pero cada usuario puede ir aumentando sus conocimientos a medida que profundiza en este mundillo y trata de desarrollar aplicaciones más complejas.

 

Para muchos salmantinos será un buen comienzo la charla del próximo sábado, abierta a todo tipo de personas que, gracias a la robótica, seguro en poco tiempo dejarán a McGyver y su navaja suiza a la altura del betún.