Chacón avisa que impedirla no basta para resolver el problema y pide una reforma federal

Apuesta por una política de "afecto recíproco" y advierte de que el debate soberanista ya está generando incertidumbre en los inversores


MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

La exministra de Defensa Carme Chacón considera que la posición del Gobierno de oponerse a la consulta soberanista que planea la Generalitat Cataluña "es correcta", no resuelve el problema de fondo, y reclama una reforma federal del modelo territorial.

Chacón, exaspirante a liderar el PSOE y posible candidata a las primarias de este partido, se ha expresado así en un artículo en el 'Miami Herald' recogido por Europa Press. La exministra catalana comparte que la consulta soberanista va en contra de la Constitución y "absolutamente fuera del Derecho Internacional", pero avisa: "Esta respuesta simple no afronta un problema tan complejo".

Así, pide revisar y actualizar el modelo territorial y que España se plantee convertirse "en una verdadera unión federal, no muy distinta de Estados Unidos y Canadá". Además, propone un nuevo marco legal que "permita y fomente la diversidad dentro de la unión de España" y normas "modernas" en línea con la evolución del resto de Europa, es decir, en favor de la integración y reduciendo las "ocurrencias de aislamiento cultural".

Y, junto a una reforma legal, subraya que España tiene que promover una política de "afecto recíproco" y "emociones compartidas" entre los catalanes y el resto del país. A su juicio, esta es la única forma constructiva y la más efectiva de "neutralizar la retórica radical del sector separatista catalán" y de los que "aspiran a falsas soluciones para centralizar y abolir una Cataluña plural".

En resumen, reclama una "coalición" que defienda el derecho de todos a apoyar "la única opción razonable y la más prometedora, vivir juntos en paz y armonía".

La exministra, que dejó el Congreso de los Diputados para dar clase este curso en la Universidad de Miami Dade, dice a los lectores estadounidenses que los "movimientos secesionistas" en un país mucho más pequeño que Estados Unidos "pueden sonar extraños en tiempos de globalización y economías abiertas".

Chacón deja claro que la propuesta de consulta es contraria a la Constitución, pero avisa también de que el fondo del problema no es el aspecto legal, sino que una "secesión de Cataluña" perjudicaría la "prosperidad" de Cataluña, de España y de la UE.

LOS DAÑOS YA SE ESTÁN PRODUCIENDO

Es más, teme que esos perjuicios ya hayan empezado por el mero hecho de que se haya abierto este debate, porque los inversores "evitan la incertidumbre, y este movimiento ya está empujando a Cataluña hacia aguas desconocidas". Los inversores, añade, saben que la secesión "automáticamente excluiría a la región de la UE".

Y además, advierte de que lo más peligroso de la campaña secesionista es el daño que está infligiendo en la sociedad catalana, "que corre riesgo de fractura", teniendo en cuenta que según encuestas del propio Gobierno catalán siete de cada 10 catalanes se sienten también españoles.

La exministra explica a los estadounidenses en su artículo que Cataluña es una comunidad autónoma más rica que el resto del país y que en los últimos años ha habido "tensiones" entre el Gobierno central y el autonómico sobre aspectos como "la distribución del poder y del dinero", el grado de autogobierno y sobre cuál sería una contribución "justa" de Cataluña al presupuesto nacional.

LAS TRADICIONES HAN COEXISTIDO

Detalla también que España se formó "a partir de diferentes reinos y territorios" en un proceso que empezó hace más de 500 años. Cataluña, dice, es uno de esos territorios, con la particularidad de que tiene su propia lengua, sus propias tradiciones culturales y su propio Derecho Civil.

En este punto, deja claro que esas señas de identidad siempre han "coexistido con las de España", aunque ha habido periodos en los que han estado "seriamente amenazados" y la cultura "acosada y oprimida", como sucedió durante los 40 años de la dictadura del general Franco.

Sin embargo, añade que en democracia y especialmente con la Constitución de 1978 los catalanes han podido "desarrollar su propia identidad" y disfrutar de un grado de autogobierno "similar al de cualquier Estado o provincia de un Estado federal" como Estados Unidos y Canadá.